22.9.17

El Deutsche Bank ha recibido del BCE 100.000 millones de euros... para salvar a Alemania

"No es un dato público. Hasta este momento. La entidad bancaria europea más beneficiada por las ayudas de emergencia (cuando tienen problemas de liquidez, no de solvencia) por el Banco Central Europeo (BCE) es alemán.

El primer banco de la República Federal y gran gigante continental, el Deutsche Bank, ha recibido del BCE un conjunto de apoyos de liquidez superiores a los 100.000 millones de euros, desde que este tipo de ayudas —muy criticadas por el stablishment económico de la República Federal— se instauraron, contra la presentación de garantías ejecutables en forma de activos de calidad (colaterales), han confirmado a este columnista fuentes cercanas a Fráncfort.

La involucración del DB en la crisis de las hipotecas subprime americanas que desencadenaron la Gran Recesión —vehiculó su contagio a las finanzas europeas— no obstaculizó la posibilidad de acogerse a los apoyos públicos.

Ni tampoco la polémica amistad entre Angela Merkel y su expresidente Josef Ackerman, que llegó a celebrar fiestas privadas en la sede de la cancillería. Ni las infinitas corrupciones en los que se vio envuelto. Ni las sanciones multimillonarias derivadas de ellas, precisamente una de las causas del desplome de sus resultados y de su liquidez.  (...)

También, que aunque con menor impacto que sobre los países del Sur, la política económica ha servido para mejorar la situación de las finanzas públicas alemanas: los tipos de interés de la deuda alemana y francesa han bajado entre 110 y 120 puntos básicos (1,10% a 1,20%) desde mediados de 2012 (por 150 la española); la ratio de intereses de la deuda alemana sobre su PIB se redujo en cuatro décimas entre 2014 y 2016 (por medio punto en la eurozona) y los pagos por intereses de la deuda se redujeron entre una y tres décimas (mucho más en España e Italia: hasta un punto).

Así que Berlín no es un cirineo de la unión monetaria, sino un invitado de lujo a su festín."             ( , El País, 20/09/17) 

¿Está el juez de instrucción a las órdenes de Rajoy? ¿O no? Esa es la cuestión. Puede parecer extraño que un juez de instrucción pueda paralizar a todo un gobierno autonómico, pero así es nuestro sistema. En EEUU cualquier juez federal puede paralizar órdenes del mismísimo presidente

"Los hechos objetivamente expuestos son los siguientes: un juez de instrucción de Barcelona ha ordenado en una fecha clave –quedan diez días para el referéndum del 1-O– una serie de registros de sedes de la Generalitat que han venido acompañados de más de una decena de detenciones de altos cargos de dicha administración autonómica por los delitos de prevaricación, desobediencia, revelación de secretos y malversación de caudales públicos, todos ellos relacionados con la organización del referéndum.

 Los dos últimos tienen aparejadas graves penas de prisión, de hasta seis años en el último caso. Sin haber podido leer aún el auto del juez, varios líderes políticos y sindicales han llamado a la movilización y varios miles de personas se han echado a las calles de forma pacífica, dando por hecha una connivencia entre la presidencia del gobierno del Estado y el juez de instrucción en cuestión.  (...)

Puede parecer extraño que un juez de instrucción pueda paralizar de facto a todo un gobierno autonómico, pero así es nuestro sistema. En EEUU cualquier juez federal, como sabemos, puede paralizar órdenes del mismísimo presidente. Esa es la garantía de la justicia y de la división de poderes, aunque podríamos entrar en un amplio debate a este respecto que ahora no puedo desarrollar.

Pero al margen de ello, lo que se ve dudoso en este caso es que habiéndose detenido a altos cargos de diversos departamentos de la Generalitat, la instrucción esté discurriendo como si estos responsables políticos actuaran por libre, cuando es pública y notoria la implicación de los consellers en la organización del referéndum, reconocida por ellos mismos. 

Siendo así y derivando el juez responsabilidades penales por estos hechos –que están por ver–, quizás lo más adecuado sería traspasar la causa al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, único competente para instruir una investigación penal contra aforados, dado que los consellers lo son. 

No es el primer precedente de investigaciones que se demoran –muy discutiblemente– en la sede de un juez de instrucción, apartando temporalmente a los aforados, cuando si puede existir responsabilidad de los mismos en los hechos, como es el caso sin ningún género de dudas, lo adecuado es traspasar la competencia al tribunal competente, es decir, al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña."                 (Jordi Nieva-Fenoll , Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad de Barcelona, Agenda Pública, 20/09/17)

¿Son los valores europeos que justificaron hundir a Grecia para pagar a sus deudores alemanes superiores a los del resto del mundo? Excluido Trump...

"(...) Pero ya no somos racistas. En nombre de la raza se aniquiló a millones de personas en la Segunda Guerra Mundial. Muchas de ellas europeas. El racismo mató a millones de blancos en manos de otros blancos. Fue así como se volvió inadmisible. 

(...) desde los setenta va tomando forma en algunos países la idea de que la presencia de ciudadanos venidos de las antiguas colonias amenaza a la identidad nacional. La alteridad, que ya no puede ser conceptualizada como raza, necesita de otro envoltorio. Emerge la cultura. (...)

Ya en los noventa la antropóloga Verena Stolcke hablaría del “fundamentalismo cultural” como la nueva retórica de la exclusión de la derecha. Una retórica que “entiende la cultura como algo compacto, estático, inalterable y homogéneo.”  (...)

Aquí hay dos opuestos, los nacionales y los extranjeros. Nosotros y los otros. Aquí, la cultura, sirve para dos cosas: potenciar el conflicto hacia afuera e invisibilizar las disidencias internas.  (...)

Este concepto esencialista de cultura se reprodujo también, hasta cierto punto, en el discurso pro diversidad cultural de la izquierda. Aludiendo a los derechos culturales, a los particularismos, se avalan relaciones de opresión históricas, se legitima como interlocutores a quienes, sin la excusa cultural, serían antagonistas.

 Hablamos con un imam antes que con un referente de la sociedad civil. En algunos discursos progresistas, al asumir el pack multicultural construido sobre esa idea de culturas compactas, ahistóricas, plácidas, se contribuyó a invisibilizar las tensiones internas dentro de las comunidades, las distintas interpretaciones de las culturas.(...)

 La retórica de la exclusión de la derecha nos dice que el desafío reside en conservar nuestra identidad. Que si preservamos a Occidente de la barbarie, abrazaremos de nuevo el progreso. Otro antropólogo, Talal Asad, se propuso deconstruir qué significa ser europeos para aquellos que se reivindican como tales frente a las personas de origen inmigrante. 

A grandes rasgos, concluyó que la identidad europea se define en oposición a otros, principalmente el islam, que es una amenaza externa e interna al mismo tiempo. Europa como civilización y el islam como barbarie, ese es el diagnóstico simple que nos venden las derechas europeas. 

Pero para que esa visión sea coherente hay que elegir bien adónde se mira: se requiere mirar a la Ilustración, el iluminismo, los derechos humanos, la democracia. Sin embargo, la esclavitud, el colonialismo, la caza de brujas y la inquisición, el holocausto, todo esto, ¿no formaría parte de la identidad europea?

 No hace falta irse tan lejos ni tan a la derecha. También en la retórica de la izquierda, en inteligentes y bien documentados artículos y análisis sobre el terrorismo, se apela a la necesidad de aferrarnos a “nuestros valores.” ¿Cuáles son nuestros valores? Son los de Trump, los de los supremacistas blancos, los del Frente Nacional, los de Intereconomía. 

¿Son los valores que permiten que se ahoguen miles de personas en el Mediterráneo? ¿Son los mismos valores europeos que justificaron hundir a Grecia para pagar a sus deudores? ¿Son los valores que respiran bajo los comentarios machistas y racistas en los diarios? (...)"              (Sarah Babiker, CTXT, 20/09/17)

Ocho personas afrontan penas de cárcel por protestar contra los desahucios de un fondo buitre en pisos públicos

"Ocho personas, entre ellos activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y vecinos, tendrán que declarar entre el martes y el jueves ante el juez investigados de desórdenes públicos por invadir la vía e impedir la circulación del tranvía de Parla, en el sur de Madrid, en una protesta que tuvo lugar el pasado mes de abril. 

El grupo, formado por varias decenas de personas de las que solo se identificó a estas ocho, se manifestaba contra los desahucios de Encasa Cibeles, la filial española del fondo buitre –Goldman Sachs-Azora– al que el Gobierno de Ignacio González vendió casi 3.000 viviendas públicas. Por esta acción no comunicada que mantuvo una hora cortado parte del servicio, los investigados podrían enfrentarse a entre seis meses y tres años de prisión si la causa no se archiva tras estas primeras declaraciones dentro del periodo de instrucción. 



Los hechos que se investigan tuvieron lugar el 27 de abril, cuando "una aglomeración de unas 50 personas", entre ellos menores, se encuentra "ocupando las vías del servicio público", según el atestado policial al que ha tenido acceso eldiario.es. La protesta estaba encabezada por una pancarta con el siguiente mensaje: "Disculpen las molestias, nos quieren desahuciar". 

Al lugar acudieron efectivos de Policía Local y también Nacional tras el aviso de los vigilantes que pone la empresa que gestiona el servicio, Tranvía de Parla S.A, participada mayoritariamente por GlobalVía Infraestructuras S.A (de FCC y Bankia al 50%). 

Los agentes de la Policía Nacional informaron a los manifestantes de que la acción podría estar incurriendo en un delito, recoge la documentación entregada al juzgado y confirman los activistas, que aseguran que "pacíficamente" procedieron a retirarse después del aviso y con el compromiso verbal de los agentes de que no los identificarían. 

El atestado aduce, sin embargo, que transcurrió más tiempo hasta que se disolvió la concentración, que terminó con la filiación de ocho personas: tanto los "principales responsables y portavoces del evento así como las personas que utilizaron los móviles para grabar la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, todo ello motivado por una posible utilización ilícita de tales imágenes y en prevención de tales hechos", una acción castigada por la Ley de Seguridad Ciudadana. La Policía habla de "responsables" para referirse al abogado de la PAH que interactuó con los agentes como mediador en nombre del colectivo que se manifestaba, Manuel San Pastor. 

La situación de los vecinos

A unos metros del lugar donde se concentraron se levantan unos bloques de vivienda pública incluidos en la macroventa a Goldman Sachs-Azora cuyos vecinos tienen órdenes de desalojo casi todas las semanas. La mayoría de ellas terminan suspendiéndose hasta nuevo aviso y así pasan los meses.

 En los pisos hay personas que han dejado de pagar a su nuevo casero porque no pueden y familias que ocupan ilegalmente las casas y llevan meses pidiendo sin éxito a la empresa la regularización de la situación. Pero Encasa no cede a esta petición por miedo "al efecto llamada" y, según el testimonio de los vecinos,  les ofrece dinero para que se marchen .  Y el Ayuntamiento de Parla asegura que no tiene vivienda social disponible para dar alternativa a los vecinos en riesgo de desalojo. 

Los manifestantes aseguran, en conversación con este medio, que el día de la protesta esperaron a que pasara un tranvía para comenzar a ocupar "la acera y parte de las vías porque la acera era muy estrecha y no cabíamos todos" en una "concentración espontánea". "Queríamos evitar un frenazo del tranvía o cualquier daño en ese sentido", dice uno de ellos. (...)

La defensa argumenta que para que exista delito de desórdenes públicos, tipificado en el artículo 557 del Código Penal, "se tiene que producir una alteración de la paz pública". "En este caso no se han producido ni lesiones ni daños a personas o cosas, no ha habido un peligro real, de manera que no se cumple en ningún caso con el tipo delictivo que se investiga", explica la abogada Alejandra Jacinto.
Tranvía de Parla S.A, empresa con la que ha intentado contactar sin éxito este medio, ha cuantificado en 791 euros los daños de esta acción. Pero los peritos judiciales no han podido determinar el "perjuicio ocasionado por la inmovilización de dichos trenes". (...)"                 (eldiario.es, 18/09/17)

21.9.17

El precariado, la receta alemana contra el paro... y la pobreza. Es cada vez más frecuente ver a jubilados en las calles recogiendo cascos de vidrio

"La Agenda 2010 no tiene fallos, ella en sí misma es el fallo”. Es la consigna que se puede oír en todos los mítines de campaña electoral del partido alemán Die Linke (La Izquierda). Se conoce como Agenda 2010 al paquete de medidas aprobado durante el último gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder [2002-2005] para flexibilizar el mercado laboral. 

Este supuso la primera piedra del “milagro alemán” --como lo denominan algunos economistas--  y su descenso del paro de forma continuada. Pero, ¿qué ha supuesto esa reforma?

Una de las medidas más conocidas es la legalización de los minijobs, pequeñas ocupaciones con una frontera salarial, en estos momentos, de 450 euros al mes como máximo.  (...)

A esa cantidad se puede añadir una ayuda social, la Hartz IV. Gracias a ella, y en función de los ingresos percibidos, se puede llegar a cobrar un máximo de 950 euros mensuales (se puede sumar algún plus si se tienen hijos). Esta prestación es relativamente sencilla de conseguir para los nacionales. Si los solicitantes son extranjeros, todo se complica.  (...)

Víctor Sáez desempeña un minijob mientras aprende alemán. Para él “es una forma transitoria de ganarse la vida, la posibilidad de estar viviendo con lo justo mientras se aprende el idioma”. Reconoce que en el futuro podría ser problemático, ya que no paga prácticamente impuestos y la cotización es mínima.

 “Si no hubiese una ayuda social complementaria, sería una situación muy grave”, argumenta. Es la visión más extendida entre quienes trabajan como minijobbers. Para Iker, otro joven español residente en Berlín, “es genial que el gobierno se preocupe por intentar cubrir las necesidades básicas de la población. Si algo se le puede reprochar a España es su falta de empatía con la ciudadanía”. Eso sí esta modalidad de empleo solo es  “ideal para estudiantes, no para otro tipo de vida, porque no te da para vivir”.

(...) aunque tener un minijob coloca fuera de las listas de desempleo, a efectos administrativos no se considera trabajo si son menos de 15 horas a la semana. Este resquicio contribuye al maquillaje de las cifras. Alemania presume de récord de ocupación, pero, según los datos de la Agencia Federal de Empleo, en junio de 2017 se contabilizaban casi 7,5 millones de minijobs.  Casi dos millones más que en 2003.  (...)

Lo que para unos es un parche, para otros se acaba convirtiendo en un problema. Hace menos de una semana, Petra Vogel, una trabajadora de la limpieza que tendrá que jubilarse a los 67 después de haber trabajado más de 40 años, le preguntaba a Merkel en un debate televisivo “cómo era posible que en uno de los países más ricos del mundo, trabajando duro y durante mucho tiempo, con un salario de 1.050 euros al mes, a alguien le pueda quedar una pensión de 656 euros mensuales”. La contestación de Merkel no fue del agrado de Petra.

La canciller alemana apeló a que no todo el mundo se encuentra en esa situación tan difícil en su jubilación y existen diversas formas de completar la pensión (planes de pensiones privados o seguros mixtos). Petra le respondió: “Es triste que ocurra esto. Pido una pensión mínima de 1.000 euros al mes para que los ancianos no tengan que vagar por las estaciones recogiendo botellas y latas”.

 Es cada vez más frecuente ver a personas mayores en las calles recogiendo los cascos de vidrio, por los que reciben unos ocho céntimos, y las botellas de plástico o latas, con las que se consiguen unos 25 céntimos, canjeables en los supermercados.  (...)

Otro aspecto problemático de los minijobs es que el seguro médico debe ser asumido por el propio trabajador en lugar del empresario: 177 euros como mínimo al mes.

En la economía más potente de la Unión Europea el problema es la desigualdad, no la desocupación. Hay trabajo de gran calidad y bien remunerado, pero las diferencias entre ricos y pobres aumentan drásticamente cada año. Según el último informe sobre la pobreza en Alemania, ésta ha ido en aumento desde 2005 de tal manera que hoy un 49% de los pensionistas son pobres y el 19% de los niños también. (...)"                         (Laura Cruz, 20/09/17)

Hemos entrado en una fase de crecimiento de la economía en la que se reparte la miseria. El empleo que se crea es de baja calidad, precario. Como consecuencia, la productividad sigue estancada...

"(...) ¡No, España no genera empleo, reparte miseria para beneficio de unos pocos que sorben la plusvalía del trabajo! Y de los jóvenes ni hablamos. Sí, España, país enfermo.

 Los datos del mes de junio de las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo Estatal (SEPE) son simple y llanamente un reflejo del modelo productivo por el que optó finalmente España: país de camareros, desindustrialización, salarios bajos y precariedad laboral.  (...)

Hemos entrado en una fase de crecimiento de la economía en la que se reparte la miseria. El empleo que se crea es de baja calidad, precario y, como tal, inestable y poco productivo. Como consecuencia, la productividad de los factores productivos sigue estancada. Salarios bajos, baja productividad de los factores productivos, descenso de la población activa, unido a la demografía y la falta de voluntad política amenaza nuestro sistema público de pensiones. 

Esta realidad, el reparto de la miseria, que domina el devenir de nuestro país, especialmente tras La Gran Recesión, es paralela al mayor despegue histórico de nuestro sector exterior, que algunos desde el actual ejecutivo descubrieron solo cuando llegaron al poder. España jamás ha perdido competitividad en las últimas dos décadas. 

Junto con Alemania el nuestro es el único país que en los últimos 20 años mantuvo e incrementó su cuota de exportaciones, no solo por margen intensivo, sino también por aumentos en margen extensivo, la exportación de nuevos productos y hacia nuevos destinos.

Los actuales gobernantes siempre confundieron productividad aparente del trabajo con competitividad. España tiene una baja productividad por que el modelo de crecimiento propuesto por las élites patrias –políticas, financieras, inmobiliarias, y oligopólicas- es intensivo en mano de obra, pero muy lucrativo para ellas.

 Sin embargo, nuestro sector exportador, desde 1994, nunca ha dejado de crecer, y es ahora cuando se encuentra ante una disyuntiva vital, o se implementan nuevos proyectos de inversión o su efecto se diluirá como un azucarillo. 

 Las disponibilidades de bienes de equipo se han recuperado ligeramente tras hundirse masivamente en el período 2008-2013. Añadamos además otro factor preocupante que hemos comentado desde estas líneas: distintos vehículos de inversión, especialmente foráneos, están adquiriendo la propiedad de empresas familiares españolas de tamaño pequeño y mediano, además de otras de gran tamaño, buscando rendimientos ex ante atractivos. Estamos perdiendo el control de estas empresas a favor de capital extranjero, lo cual es preocupante.

 Ante el brutal incremento del paro durante la Gran Recesión, en vez de repensar que es lo que queríamos para nuestra querida España, las élites optaron por repartir la miseria. La búsqueda de un nuevo modelo productivo, asociado de manera ineludible a una profunda reforma y catarsis colectiva, donde el intercambio de favores y el caciquismo desparecieran definitivamente de la faz de nuestro país, requiere tiempo.

 Además, sus efectos no son inmediatos, y las actuales élites perderían privilegios. Ante tal disyuntiva, enésima patada hacia adelante, que paguen los de siempre. Se impuso una reforma laboral diseñada exclusivamente con la intención de abaratar los salarios, amedrentar a la clase trabajadora, seguir con las barreras a la participación y a la entrada de nuevas ideas, nuevas propuestas, nuevos grupos. Objetivo, mantener el statu-quo de los oligopolios patrios.

 En el blog anterior resumimos las soluciones alternativas que hemos ido discutiendo en los últimos años desde estas líneas, basadas todas en la absoluta superioridad del principio de demanda efectiva: teoría monetaria moderna y su propuesta de empleo garantizado; subida del salario mínimo; el establecimiento de un impuesto sobre la renta del suelo a “lo Henry George”, mientras que bajamos los impuestos al resto de factores productivos y, sobretodo el IVA; el desarrollo una política pública de vivienda que hunda los alquileres y precios de la vivienda patria; y, en el medio plazo, una vuelta a la industria, lo que algunos denominan eufemísticamente cambio de modelo productivo. Si no se hace nada de ello, todo seguirá igual."                       (Juan Laborda  , Vox Populi, 06/07/17)

El cambio climático ya está aquí, ya está sucediendo... en Houston padecieron la tormenta más cara de la historia norteamericana, de las que se desencadenan una vez cada 25.000 años

"En aras de seguir manteniendo las cosas dentro de lo manejable, limitemos el debate a un solo continente y a una sola semana: América del Norte en los últimos siete días. 

En Houston se han aplicado a la dura y nada romántica tarea de recuperación de lo que los economistas han anunciado que ha sido probablemente la tormenta más cara de la historia norteamericana, y que los analistas del clima han confirmado que tuvo desde luego las mayores precipitaciones estimadas en toda la historia del país: en buena parte de su recorrido fue como una tormenta de las de una vez cada 25.000 años, o sea que han de pasar 12 veces el tiempo desde el nacimiento de Cristo; en puntos aislados fue una tormenta de las de una vez cada 500.000 años, lo que significa desde cuando vivíamos en los árboles.

 Mientras tanto, San Francisco no sólo bate la marca de temperatura más elevada de todos los tiempos, que rompió por 3 grados Fahrenheit, lo que debería ser bastante imposible estadísticamente en un lugar con 150 años (es decir, 55.000 días) de registros. 

Ese mismo tiempo de calor rompió marcas arriba y abajo de la Costa Oeste, salvo en aquellos lugares en donde una cortina de humo de inmensos incendios forestales ensombrecía el sol: después de que un incendio lograra de alguna manera saltar el poderoso río Columbia entre Oregon y Washington, los habitantes del Noroeste de la costa del Pacífico informaron de que la ceniza que caía era tan espesa que los cielos les recordaban el día de la erupción del Monte Saint Helens en 1980. 

Ese mismo calor, sólo un poco más tierra adentro, estaba provocando una “sequía súbita” a lo largo del cinturón del trigo del país,de Dakota del Norte y Montana; la evaporación de temperaturas inéditas había marchitado el grano en el tallo hasta el punto de que algunos agricultores no se estaban molestando en cosechar nada. En el Atlántico, por supuesto, Irma salió disparada por las islas del Caribe (“Es como si alguien con una segadora desde el cielo hubiera pasado sobre la isla”, dijo un asombrado residente de Saint Maarten). 

La tormenta, la primera de categoría cinco que golpea Cuba en cien años, zarandea en estos momentos la costa occidental de Florida este, después de establecer la marca de presión barométrica más baja alguna vez registrada en los Cayos, y podría romper fácilmente la marca de catástrofe económica establecida hace sólo diez días por Harvey; ha cambiado decididamente la psicología de la vida en Florida en las décadas por venir. 

Ah, y mientras Irma iba girando, le seguía el huracán Jose como huracán de envergadura, mientras en el Golfo de México, Katia daba vueltas hasta convertirse en una aterradora tormenta propia, antes de chocar con tierra firme en México casi directamente a través de la península, desde el punto en donde el terremoto más contundente en cien años se ha cobrado docenas de vidas. 

Dejando aparte el terremoto, cada uno de estos acontecimientos cuadra con lo que científicos y medioambientalistas se han pasado treinta infructuosos años diciéndonos que cabía esperar del calentamiento global (hay en realidad pruebas bastante convincentes de que el cambio climático está desencadenando una mayor actividad sísmica, pero no hay necesidad de rizar el rizo). 

Esa larga relación de noticias de un continente en una semana (que podría escribirse acerca de muchos otros continentes y muchas otras semanas, no hay más que ver las recientes inundaciones en el sudeste asiático, por ejemplo) es un relato preciso y pixelado de un mundo que se calienta. Puesto que hemos quemado tanto petróleo y gas y carbon, hemos puesto enormes nubes de CO2 y metano en el aire, puesto que la estructura de esas moléculas atrapa el calor, se ha calentado el planeta; puesto que el planeta se ha calentado, podemos ser testigos de precipitaciones más intensas, de vientos más fuertes, bosques y campos más secos. 

No tiene misterio, en modo alguno. No es uuna racha de mala suerte. No es Donald Trump (aunque evidentemente no ayuda). No es el fuego del infierno que mandan para castigarnos. Es la física.   (...)

Hemos aumentado la temperatura de la Tierra algo más de un 1º centígrado, lo que ha supuesto un recalentamiento extra suficiente para dar cuenta de los horrores de los que estamos siendo testigos. Y con el impulso que lleva inserto el sistema, vamos a llegar a algún punto cerca de 2º centigrados, hagamos lo que hagamos. Eso será considerablemente peor que donde estamos ahora, pero acaso sea costosamente soportable. 

El problema es que nuestra actual trayectoria de todo-como-de-costumbre nos lleva a un mundo que es cerca de 3,5 º más cálido. Es decir, aunque mantuvieramos las promesas que hicimos en París (que ya ha repudiado Trump, por supuesto), vamos a construir un planeta tan recalentada que no podremos tener civilizaciones. Tenemos que aprovechar el momento en que ahora mismo estamos – el momento en que nos sentimos atemorizados y vulnerables – y utilizarlo para reorientarnos de forma espectacular. 

Los últimos tres años han roto cada uno de ellos la marca del año más cálido, son una señal que parpadea en rojo diciendo: “Espabílate”. No se trata de aminorar la trayectoria de alguna manera,  como contemplaban los acuerdos de París, sino de pegar simultáneamente un frenazo a los combustibles fósiles y meter a fondo el acelerador solar (y busca también algunas metáforas que no dependan de la combustion interna).

Podríamos hacerlo. No es tecnológicamente imposible: un estudio tras otro han mostrado que llegar a un 100% de renovables a un coste manejable, cada vez más manejable, puesto que el precio de los paneles solares y los molinos de viento sigue desplomándose. Elon Musk está mostrando que se pueden producer coches eléctricos en masa cada vez con menos sorpresas en el precio. En esquinas remotas de África y Asia, los campesinos han empezado a dejar atrás de un salto los combustibles fósiles e irse directos a lo solar.

 Los daneses acaban de vender su última compañía petrolífera y han utilizado el dinero para construer más molinos de viento. Hay ejemplos suficientes para hacer que la desesperación aparezca como la cobarde huida que es. Pero todo el mundo en todas partes tendría que moverse a una velocidad semejante, porque se trata de hecho de una carrera contra el tiempo. 

El calentamiento global es la primera crisis que llega con un límite: resuélvelo pronto o no lo resuelvas. Ganar lentamente no es más que un modo diferente de perder.   (...)"                (Bill McKibben  , Sin Permiso, 17/09/2017 , Fuente: The Guardian, 11 de septiembre de 2017)

¿Será Liberbank el próximo en caer?

"El sistema financiero español, y con él sus accionistas, depositantes y trabajadores, no gana para sustos. Después de aquel chiste que escuchamos hace unos años sobre la solvencia y salud de nuestros bancos, ahora vuelven a escucharse los tambores de crisis con Liberbank, una vez se dejó caer al Popular en manos del Santander.

La reciente historia nos ha demostrado que todas las instituciones han fallado en la reciente crisis bancaria que se ha saldado, de momento, con una abultada carga financiera para los ciudadanos, cantidad que nadie conoce con exactitud. Tanto el regulador, como el supervisor (Banco de España) miraron para otro lado e hicieron dejación de funciones, con el argumento que no tenían instrumentos suficientes para revertir la enorme burbuja de crédito que generó el sector inmobiliario.

 La locura generada entre inversores por los instrumentos financieros diseñados exprofeso para fondos de inversión y de pensiones, globalizaron el problema y extendieron la basura inmobiliaria entre millones de partícipes, muchos de ellos analfabetos financieros, víctimas de la codicia de bancos comerciales y de inversión.

La ausencia de reguladores y supervisores diligentes explica una parte de las quiebras y crisis financieras en España

Este proceso de globalización financiera, muy aplaudido por los que se creen lo de la eficiencia de los mercados de capitales y las expectativas racionales, afectó a miles de instituciones que, aún hoy, siguen sufriendo la digestión del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Este virus sigue contaminando los balances de muchos bancos, no solo españoles, lo que se agrava en muchos caos, con la quiebra y disolución de muchas de las inmobiliarias que fueron el germen del problema. 

Por supuesto que, junto al deterioro de la salud contable y financiera de las entidades, la quiebra de muchas familias de ahorradores que fueron engañadas por directores de oficina bancaria para comprar preferentes o deuda subordinada, amén de otros productos igual o más complejos de entender.

El germen inmobiliario no se ha extirpado todavía de muchos balances bancarios

Este cáncer no se ha extirpado porque las causas que provocaron este quebranto siguen latentes. El negocio bancario es ruinoso con los tipos de interés nulos o negativos, por lo que la cuenta de resultados de los bancos se resiente y no acaban de lograr hacer rentable la concesión de crédito. El principal problema sigue siendo la acumulación de basura inmobiliaria en el balance, la morosidad del sector y la escasa transparencia que siguen mostrando hacia el exterior.

 Además, los mecanismos de control del supervisor, en este caso europeo, tampoco han avanzado de forma sustancial para que podamos confiar en que la próxima crisis se podrá combatir mejor y con menos coste para el consumidor. Tal vez el mecanismo de resolución bancaria europeo, estrenado con la compra del Popular por parte del Santander, sirva como mínimo avance, aunque se ha desarrollado con más preguntas que certezas y con la falta de transparencia europea que caracteriza a esta UE.

Ha sido precisamente el caso del Popular, con grave perjuicio para los pequeños ahorradores, los grandes e institucionales lograron salir antes, de forma misteriosa, lo cual confirma que en Bolsa los que siempre pierden son los minoritarios, sin que nadie haga nada por cambiar esta anomalía que persiste en el tiempo.

El caso del Popular ha sido el exponente de la inacción de las instituciones que ha generado el drama para mayoría de minoritarios

En el caso del Popular, la CNMV y el Banco de España dejaron durante meses, sin prestar ninguna atención, que la fuga de depósitos desangrase a la entidad, y sin que se tomase ninguna medida en Bolsa para evitar la especulación con las posiciones bajistas. Esta inacción ha sorprendido mucho tanto a analistas de buena fe, como a inversores institucionales extranjeros que no pudieron salir a tiempo, es decir aquellos que no están muy cerca del poder en España.

Ahora, con la crisis de Liberbank, y tras el escarnio público sufrido por la CNMV y el Banco de España, aquella ha decidido prolongar dos meses más la prohibición de las posiciones bajistas, veto que dura ya casi 5 meses. 

Se produce, además, en medio de un anuncio de ampliación de capital de la entidad que ha generado un desplome bancario, similar al que sufrió nada más caer el Popular, ya que su situación no es tan diferente de aquel, básicamente por la enorme exposición al riesgo inmobiliario, el reducido tamaño y la reducción del negocio tradicional. A esto hay que añadir que la absorción de la Caja Castilla La Mancha solo se puede entender como un castigo divino en medio de la corrupción política y financiera que se retroalimenta.

El reciente informe de la ESMA (la CNMV europea) advierte de los riesgos de contagio que puede tener el problema de Liberbank, no solo a nivel nacional, sino también europeo, por lo que se insta a tomar cualquier medida que evite su descapitalización y la fuga de depósitos. Esto contrasta con la pasividad para con el Popular, hecho que será utilizado por los defensores de los accionistas que han interpuesto miles de querellas por el quebranto del “regalo” del Popular al Banco de Santander.

 La gran pregunta que surge es si será suficiente prohibir las posiciones cortas o ampliar capital para salvar a una entidad en cuyo balance hay demasiadas bombas con efecto retardado, pensemos solo a qué se dedicaba la Caja de Hernández Moltó, por lo que cada vez se extiende más la sospecha que Liberbank acabará igual que el Popular, es decir en manos de algún grande por cero euros, teóricamente.

 No hay que olvidar que Liberbank llevaba ya una caída del 45% en Bola antes de la prohibición, a lo que hay que unir el batacazo del 27% el fatídico 2 de junio, por lo que no cabe ser optimista. Pero mientras esto ocurre, las noticias del sector inmobiliario no dejan de ser cada vez más preocupantes.  (...)

Como siempre pasa, la tormenta perfecta está cerca de tomar tierra y entre medias yo si fuera usted, sacaría todos mis ahorros de entidades como Liberbank."                    (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 18/09/17)

Una vez terminada la resolución del “procés”, esperemos que sin grandes sobresaltos, aquellos que aspiren a dirigir la España democrática, incluida Cataluña, deben refundar el Estado

"En nuestro país nada cambia, sigue la inercia de la dinámica que se inició con la excusa de la Gran Recesión. Todo a peor. Nos metieron la mano en el bolsillo y algunos no se dieron ni cuenta. Pero es que esa mano aún sigue hurgando en nuestros bolsillos. (...)

Se mantienen e incluso se mejoran los privilegios de los de siempre, base de una desigualdad creciente. Lo último, el coste del rescate bancario y la genuflexión ante un sector cuya concentración promete darnos tardes épicas y trágicas; lo penúltimo, el rescate a otros sectores privados; lo antepenúltimo, el recibo de la luz o como los grandes rentistas de nuestro país, monopolios y oligopolios varios, nos sorben la renta. Y detrás, el apoyo inquebrantable del brazo político del régimen. Pero no se engañen, tiene pies de barro, y caerá.

 Sin embargo, de repente, boom, las notas de distracción del Barroco se transforman en nubarrones oscuros, capaces de activar un proceso de autodestrucción patrio. Y surgen así rasgos característicos de un realismo sombrío, trágico, negro.

Nos referimos al “procés” o como las élites de Cataluña, a partir de unos agravios económicos inventados (de ello ya hablaremos en otro blog), con la inestimable colaboración del actual partido en el gobierno de España, que nunca ha dudado en usar de manera irresponsable el tema catalán para sacar votos en el resto de nuestro país, inicia una huida hacia adelante en toda regla. 

Y para ello no duda en activar los sentimientos identitarios presentes en una parte de la población catalana. Sin embargo, no se engañen, el olor a nauseabundo entre estas élites catalanas es exactamente de la misma intensidad del que emana de las alcantarillas del poder en el resto de España. El ADN es el mismo.

 Pero en su huida hacia adelante no dudan en arrastrar, ya no solo a sus conciudadanos catalanes sino también al resto de la ciudadanía patria. Trágico. Si quieren un referéndum, deberá ser pactado, dentro de la ley, para lo cual es necesario un cambio constitucional que deberán avalar todos los españoles. Si hubiera mujeres y hombres justos y valientes en los respectivos ejecutivos y legislativos lo que tocaría es un proceso constituyente que cambiaran todos los vicios engendrados en las últimas décadas por un Totalitarismo Invertido patrio asfixiante.

 Sin duda esa refundación del Estado debe modificar las manipulaciones y engaños presentes en ciertos relatos, desde la historia de aquí y allá, hasta los cálculos de las balanzas fiscales por parte de los independentistas catalanes, o del PIB español o de lo que nos costará definitivamente el rescate bancario.

 En el trasfondo de todo, el problema de Cataluña y del resto de España es el de una desigualdad profundamente desestabilizadora, autodestructiva, que no deja de aumentar aquí y allá. Las desigualdades son fruto de ciertos privilegios que aportan beneficios, riqueza y poder. Esos privilegios se han ganado en base a favores, a la actuación de lobbies, de rentistas, con la connivencia del entramado institucional.  (...)

Como me comenta un buen amigo, lector de este blog “Los problemas que afectan a la clase trabajadora tanto en Cataluña como en el resto de España, derivan de un injusto sistema económico basado en la especulación y el control de vastos sectores de la economía por oligopolios, como los bancos, y monopolios como las eléctricas y otros, así como por un sistema fiscal que castiga a los productores de riqueza y premia a los que viven del trabajo ajeno y se apropian de la plusvalía del suelo creada por el progreso social, violando la letra y el espíritu de nuestra Constitución.

 La única forma de mejorar la situación de los que viven de su trabajo, tanto en Cataluña como en el resto de España, es modificando este sistema. No se logrará con la independencia de Cataluña ni con la retórica de quienes la promueven distrayendo al pueblo de las verdaderas soluciones que pueden conducir a su liberación y malgastando tiempo y energías sin atacar la verdadera raíz de los problemas”. (...)

Una vez terminada la resolución del “procés”, esperemos que sin grandes sobresaltos, aquellos que aspiren a dirigir la España democrática, incluida Cataluña, tienen la obligación de someter a la consideración del pueblo español sus proyectos para refundar el Estado. No queda otra.

Mientras tanto todo sigue igual. Hemos conocido la enésima broma de quienes nos desgobiernan. EL rescate bancario que no nos iba a costar nada, para empezar abrir la boca, al menos 100.000 millones de euros a costa de los contribuyente (acabarán siendo muchos más)."              (Juan Laborda  , Vox Populi, 14/09/17)

20.9.17

La herencia de Rajoy: 58.000 nuevos ricos y 1,4 millones de pobres en cuatro años

"La crisis económica ha sido, y sigue siendo, un buen terreno de negocios para una minoría mientras amplias capas de la población sufren el desgarro social derivado de la cada vez más intensa tendencia a la concentración de la riqueza: la afloración de más de 58.000 nuevos ricos en los mismos cuatro años en los que más de 1,4 millones de personas han pasado a ingresar menos de 6.000 euros anuales da fe del ritmo al que se abre la brecha social en un país que está batiendo sus propios récords de desigualdad, con las cotas de creación de riqueza y de extensión de la pobreza en niveles máximos de manera simultánea .

Los datos del Impuesto de Patrimonio revelan cómo en solo cuatro años, de
2011 a 2015, la cifra de contribuyentes españoles que poseen entre 1,5 y seis millones de euros ha pasado de 39.810 a 50.738, mientras los que superan esa cifra, equivalente a mil millones de las antiguas pesetas, lo ha hecho a un ritmo más intenso al pasar de 4.717 a 6.480.

 Suman 12.691, aunque, en realidad, la nómina de millonarios que declaran su fortuna al fisco ha aumentado más. Las estadísticas de la Agencia Tributaria oscurecen ese dato con su división por tramos, aunque la propia gestión del impuesto, que grava a quienes poseen un acervo mobiliario (acciones, seguros) e inmobiliario superior a los 700.000 euros, con una exención de hasta 300.000 por la vivienda habitual, revela que la cifra de ricos que lo declaran ha crecido un 44% en esos cuatro años, en los que ha pasado de 130.216 a 188.680; es decir, 58.464 más.

 Ese aumento de los ricos ha ido paralelo con una mayor concentración de la riqueza. Los 130.216 declarantes de este tributo en 2011 suponían el 0,27% de la población estatal y poseían bienes por valor de 430.668 millones que equivalían al 40,2% del PIB. Los 188.680 registrados cuatro años después son el 0,4% del censo, mientras su patrimonio conjunto de 582.612 millones ya alcanza el 53,9% del Producto Interior Bruto.

Y esa concentración ha sido simultánea a un corrimiento a la baja de las rentas en los estratos menos pudientes del país, los que aglutinan a los más de doce millones de contribuyentes que perciben menos de 20.000 euros al cabo del año, y que suponen dos terceras partes del total. Son los mileuristas, ya que se trata de ingresos brutos en el caso de los salariales, y los inframileuristas.
 
El efecto es especialmente intenso entre quienes ingresan menos de 6.000 euros al año, que entre 2011 y 2015 pasaron de manera progresiva de ser cuatro millones de personas a 5,4.

  Ese aumento de 1,4 millones de contribuyentes en ese tramo indica una extensión todavía mayor de los niveles de pobreza, cuyos umbrales de 2015 estaban oficialmente fijados en 8.010 euros para los hogares unipersonales y en 16.823 para los de dos adultos y dos niños, en los que, llevan años cayendo ciudadanos de los escalones de renta inmediatamente superiores al anterior: 1,3 millones de personas han desaparecido del tramo de 6.000 a 12.000 euros y 479.119 han salido del siguiente, el que va de esa cifra a los 20.000.  (...)

Este cuadro indica que la concentración de la riqueza se está produciendo de una manera simultánea al desplome de las rentas bajas, en las que cada vez más gente ingresa menos dinero, y a una mejora de las medias y altas. Y pone de manifiesto, como ya hicieron hace unos meses dos organismos tan antagónicos como el Consejo Económico y Social (CES) y la Airef (Autoridad Fiscal Inependiente), la escasa efectividad del sistema redistributivo español.  (...)"             (Eduardo Bayona, Público, 17/09/17)

España es el país europeo con la mayor caída del poder adquisitivo de los salarios

"Cuando los trabajadores escuchan que España encabeza la recuperación económica de la eurozona, es normal que en muchos casos se indignen.

 Si el país es líder en crecimiento del PIB, ¿por qué no lo notan en sus nóminas a fin de mes? Los datos de Eurostat les dan la razón a todos ellos, ya que los salarios en España suman un año congelados en plena recuperación y en medio de un repunte de la inflación

Los últimos datos disponibles se corresponden con el primer trimestre del año y, en ese periodo, la evolución del salario por hora fue exactamente del 0%: sueldos completamente estancados. Si se incluye además el efecto de pérdida de poder adquisitivo provocado por el avance de la inflación, el resultado es que España es el país de la UE con mayor pérdida de poder adquisitivo.

 En el resto del continente sí se ha producido una mejora de la retribución a los trabajadores, con revisiones que en la mayor parte de los casos superaron la inflación.  (...)

La negociación colectiva entre CCOO, UGT y la patronal acabó sin acuerdo acuerdo a nivel estatal. Los acuerdos que se han ido alcanzando a nivel sectorial o empresarial no superan la inflación, por lo que también provocan pérdidas de poder adquisitivo. La subida salarial media pactada cayó en agosto hasta el 1,09%, cifra que se aleja del 1,8% (más una cláusula de revisión ligada a la inflación) que exigieron como mínimo los sindicatos durante la negociación colectiva.  (...)

La negociación colectiva entre CCOO, UGT y la patronal acabó sin acuerdo acuerdo a nivel estatal. Los acuerdos que se han ido alcanzando a nivel sectorial o empresarial no superan la inflación, por lo que también provocan pérdidas de poder adquisitivo. La subida salarial media pactada cayó en agosto hasta el 1,09%, cifra que se aleja del 1,8% (más una cláusula de revisión ligada a la inflación) que exigieron como mínimo los sindicatos durante la negociación colectiva.

 En el inicio del año, la inflación se disparó por la subida del precio del petróleo en el mercado internacional y por el encarecimiento de la electricidad en España. Dos factores que alertaron a los trabajadores ante la pérdida de poder adquisitivo que estaban sufriendo. El IPC alcanzó el 3% interanual mientras los salarios estaban estancados. Esto provocó que España se situara a la cola de Europa en cuanto a la evolución real de la retribución a los trabajadores. En concreto, la inflación media del primer trimestre se situó en el entorno del 2,7% mientras los salarios estuvieron congelados.

 De este modo, la evolución real del salario por hora fue del -2,7%, la peor de toda la Unión Europea, por detrás de Finlandia, donde cayeron un 2,6%; Bélgica, con un -1,7%, y Luxemburgo, con un 1,6%. En total, 12 países de la Unión Europea tuvieron pérdidas de poder adquisitivo. De hecho, el salario medio real de la eurozona cayó un 0,4%."                  (Kaos en la red, 17/09/17)

Cataluña es otra pieza más de una lucha soterrada entre bloques... para debilitar Europa. Por ello, la propia Europa no permitirá que la situación se desmadre

"Sorprende la absoluta candidez de los análisis de los voceros mediáticos patrios sobre el referéndum ilegal del 1 de octubre. Pero sorprende aún más la actitud de un gobierno que con todo el aparato del estado, incluidos los servicios secretos, haya sido incapaz de anticiparse a nada.  (...)

 El problema es que vivimos en un mundo globalizado en el que hay un conflicto de bloques soterrado, donde cada uno de esos bloques va moviendo las distintas piezas en el tablero de ajedrez en que se ha convertido el mundo post-crisis. 

Y Cataluña es una de esas piezas puesta encima del tablero. El objetivo, debilitar Europa. Por ello la propia Europa no permitirá que la situación se desmadré en ninguna de las dos direcciones.  (...)

Un político inteligente, bien asesorado, hubiese buscado una solución que de una vez por todas desactivara y cerrara el melón de los continuos desplantes y deslealtades por parte de los nacionalistas catalanes. Lo inteligente hubiese sido preparar un paraguas legal, por ejemplo asumir que España es una nación de naciones, bajo el cual establecer unas reglas claras para un referéndum de autodeterminación. Y uno de esos asesores se lo propone a Rajoy. 

“¿Por qué no fijamos unas condiciones para un hipotético referéndum que puedan ser aceptadas por todos?” El asesor se explaya un poco: “si me lo permite Presidente, para que el referéndum sea válido, fijemos una participación mínima del 75% del electorado, de manera que esa parte de España sometida al referéndum solo se podrá independizar si esta opción es votada por mayoría cualificada del 65%, con un mínimo del 50% en cada una de las cuatro provincias catalanas”.

Imaginemos que se hubiese optado por ello, y que el ínclito monclovita hubiese hecho caso al osado asesor, tras demostrarle éste que no hubiese tenido coste electoral alguno en su fiel electorado, ése que todo lo traga. Y entonces volvemos de nuevo con la máquina DeLorean al momento presente. ¡Nada, no pasa nada, todo está en calma! Los ciudadanos catalanes ya han votado y Cataluña a fecha de hoy sería una parte comprometida con España. Pero ese no fue el caso. 

Y por eso estamos donde estamos. Por completa inacción política. Este es el análisis que se está realizando en la inmensa mayoría de los más prestigioso medios de comunicación occidentales, y se preguntan qué narices está haciendo Rajoy para desactivar de manera definitiva a esa mosca cojonera en que se han convertido los nacionalistas catalanes. Con razón estos medios empiezan a mosquearse con la actitud de dejadez de Rajoy.

Hay un libro que les recomiendo encarecidamente. “Crisis mundial. Encaminados hacia al mundo de mañana”. Su autor es el otrora politólogo francés Frank Biancheri, tristemente fallecido en 2012, una mente preclara, y uno de los promotores de las archiconocidas becas Erasmus.

Desde su análisis, la Gran Recesión era una crisis sistémica global que nos expulsaba del mundo configurado durante tres siglos de dominación europea y occidental. Biancheri planteaba dos escenarios diametralmente opuestos para el período 2010-2020, uno de cooperación y otro de conflicto. 

El de cooperación pasaba por construir una nueva gobernanza global; la alternativa por zozobrar progresivamente en un conflicto entre los grandes bloques regionales. Obviamente estamos en el de conflicto. En ese escenario Biancheri anticipó, por ejemplo, el conflicto ucraniano, la guerra en Siria, la autodestrucción de Libia.

 ¿Y si Cataluña es otra pieza más de ese tablero geoestratégico en esa lucha soterrada entre bloques? El objetivo sería debilitar Europa. Y Europa, por eso, va a actuar con mesura, e impondrá al final las condiciones necesarias para desactivar definitivamente la pesadilla con la que los independentistas catalanes nos ahogan día sí y día también. 

Por eso Rajoy no podrá hacer lo que le demanda las huestes, Europa no se lo permitirá, en un abrir y cerrar los ojos nos llevan la prima de riesgo a 300 puntos básicos y España, sin soberanía monetaria, sería insolvente. Entraría en un círculo vicioso, crisis de deuda soberana-crisis bancaria. (...)"                (Juan Laborda , Vox Populi, 17/09/17) 

Suicidios por desahucio, un drama que no para de aumentar

"Recientemente se han hecho públicos los datos de un informe elaborado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) relativo a los suicidios por razones económicas. Según dicho informe, basado en datos oficiales brindados por la policía, se producen unos 34 suicidios cada día en en el Estado español.

La PAH cifra en más de 13.300 las personas que se quitaron la vida debido al llamado terrorismo financiero. Esto supone un veintidós por ciento más de los fallecidos en accidentes de tráfico en el mismo periodo, o 64 veces más muertos que los que ha dejado el terrorismo yihadista en el país, aunque estas personas no vayan a acaparar las portadas de la prensa ni sean objeto de atención de las campañas de concienciación gubernamentales.

El drama de los desahucios está directamente vinculado a estas cifras. Los gobiernos con sus leyes, el aparato judicial que las aplica, y los grandes empresarios y especuladores del suelo que se benefician de ellas son los auténticos responsables de esa catástrofe social. 

Que la Constitución española contemple el derecho a una vivienda digna y la lucha contra la especulación solo muestra que para el texto fundador del Régimen del 78 los supuestos que hablan de garantías sociales son pura paja. Mientras, la justicia actúa con celeridad a la hora de aplicar la “ley de leyes” para impedir derechos democráticos fundamentales como la autodeterminación del pueblo catalán o garantizar el derecho a la propiedad privada (la de los banqueros y grandes empresarios inmobiliarios claro, no la de las familias trabajadoras).

 Otro dato que arroja el informe es que la Comunidad de Madrid ocupa la primera posición en suicidios, con una media de tres a la semana. Según la PAH, entre los meses de enero y abril, se han producido en la capital veinte desahucios diarios.  (...)"                   (Alejandro Arias , Izquierda diario, 12/09/17)


19.9.17

El turismo es el sector que mejor describe la salida de la crisis “a la española”. Es el sector paradigma de desigualdad entre lo que ganan los empresarios y lo que reciben los asalariados

"El turismo es sin duda la actividad económica que mejor caracteriza a España.  (...)

El turismo es vital porque sirve para compensar sobradamente nuestro saldo negativo exterior, lo que importamos por encima de lo que exportamos. (...)

Sin embargo, hay otra cosa que lo identifica aún más con el modelo España, aunque eso no lo cuentan ni las autoridades, ni los empresarios. El turismo es el sector paradigma de desigualdad entre lo que ganan los empresarios y lo que reciben los asalariados. 

Ninguno se le puede comparar. Representa la aplicación más dura de la precariedad laboral y la negación más rotunda de frases como la de la ministra de empleo, Fátima Báñez, de que “el empleo que llega de la recuperación es de mayor calidad que el que se fue con la crisis”. (...)

Comenzamos por algo tan directo como el salario. Los trabajadores de hostelería, el núcleo principal del turismo, son los que menos cobran de todos los sectores: 14.000 euros al año, frente a 23.000 del conjunto de las actividades productivas. Ya era así antes de la crisis. Pero las miserias que esta ha traído para los asalariados han ido a parar mucho más a los que trabajan sirviendo copas, poniendo manteles o haciendo camas. 

El salario medio de España, entre 2008 y 2015, subió el 5,5 por ciento. Ello significa que los que lo cobran han perdido poder de compra, porque el coste de la vida subió más: el 8,5 por ciento. Pues bien: ¿cuánto subió el sueldo medio de los que trabajan en la hostelería? Nada, simplemente. Es ya conocida la cifra de dos euros, céntimos arriba o abajo, que ganan las camareras por arreglar una habitación de hotel.

Las condiciones de trabajo del sector clave de la economía española son también las peores. En nuestro país hay ahora dos millones de personas menos trabajando que en 2008, en cambio en el turismo ha aumentado el empleo en casi 200.000 trabajadores. Pues bien, todo el empleo creado es a tiempo parcial.  (...)

La temporalidad es consustancial con nuestro sector puntero. Antes de la crisis llegaba al 41 por ciento. Era difícil superarla porque la temporada de sol y playa es siempre la misma. Pues se ha superado: el 43 por ciento de los asalariados es  ahora temporal. Pero lo más asombroso es que se ha más que duplicado el número de personas cuyo contrato es de un solo día o, como mucho, de  menos de un mes.   (...)

¿Es esto así porque el sector no da para más? La cuenta de resultados del turismo dice lo contrario. Nos ponemos en julio de este año. El ingreso medio de una habitación de hotel, lo que ha percibido el empresario, ha aumentado casi un 8 por ciento respecto al año pasado. El salario del trabajador en el sector sólo el uno por ciento. 

A la patronal se le llena la boca con decir que aceptarán una subida del 2,5 por ciento. Pero la realidad, los datos oficiales, del Instituto Nacional de Estadística, dice otra cosa.  A la empresa le basta con subcontratar parte de las tareas del hotel para pagar mucho menos.

Se  argumenta que el sector está tirando los precios para ganar clientes y eso repercute en los salarios. Es una falacia construida con ofertas aisladas, que trata de justificar el abuso. En julio de este año los hoteles, por término medio, han subido sus tarifas un 7 por ciento respecto a julio del año pasado. Y el conjunto del sector turístico ha registrado una inflación el doble que la inflación general. 
¿Y cómo les va a los empresarios? Probablemente no hay sector más rentable en España que el dar acomodo, comida y bebida a media Europa para que se tueste en nuestras playas.

En el conjunto de las actividades productivas, de cada 100 euros que entran en la caja, sólo 49 son limpios. El resto se destina a comprar el material para producir. Con esos 49 se paga a los trabajadores, se abonan determinados impuestos y el resto  se lo queda el empresario. En todas las actividades de los sectores vinculados al turismo, de esos 100 euros, son limpios 76.

 ¿Pero con ellos tendrá que destinar mucho a pagar a sus empleados? Pues la verdad es que casi nada. De ese dinero, sólo va a los trabajadores el 17 por ciento. Una pequeña parte se dedica a impuestos y el resto, el 78 por ciento, se lo queda el empresario. Ese es el reparto de la tarta entre patrón y asalariado. Algo insólito. En el conjunto de la economía española el empresario se queda el 42 por ciento y ya es mucho.  (...)

Desde  luego, con lo que se lleva a su cuenta, el empresario turístico tiene bastante para  invertir en el negocio, para modernizarlo y crear más empleo. Sin embargo, el sector de la hostelería invierte bien poco. Sólo el 5 por ciento de lo que ingresa."                     (Emilio de la Peña, CTXT, 13/09/17)

Macron: el que fracasa, el que es pobre, quien gana poco, es porque no espabila... o el volver a 'la culpa es de los trabajadores'

"Miles de pancartas, de esas artesanales, salieron ayer a la calle en toda Francia con el mismo mensaje: “Soy un vago”. Espontáneamente, la palabra fainéant se colocó en el centro de la protesta, avisando de que ésta ya no es sólo sindical, sino popular en el más genuino sentido de la palabra.

“Los vagos tomamos la calle”, rezaba el cartón que paseaba un joven ayer en el boulevard Diderot. “Que se vaya: vago, cínico y extremista”, decía la pancarta de un jubilado que incluía la foto del pre­sidente. “Nunca seremos winners, tonto”, proclamaba la que llevaban unos estudiantes, en letras azules sobre fondo de tela blanco. “Vagos” y “cínicos” por doquier. Y es que Macron ha ofendido a muchos.

Fue el viernes pasado, en un discurso ante la comunidad francesa en Atenas, donde se encontraba de visita. Macron dijo: “Tendré una determinación absoluta y no cederé nada, ni a los vagos, ni a los cínicos ni a los extremistas”. Esa declaración ha sido leída como un insulto arrogante a quienes se oponen a su política y no ha gustado nada. Sobre todo porque llueve sobre mojado.

El ahora presidente ya destacó como ministro de Economía de Hollande por algunas declaraciones despectivas hacia los de abajo. Caracterizó como “analfabetas” a las trabajadoras de una empresa bretona. 

Luego les dijo a unos parados que si querían comprarse un traje como los que él lleva no tenían más que trabajar. El que fracasa, el que es pobre, quien gana poco, es porque no espabila, era el mensaje. Más tarde, ya como presidente, soltó, al describir a la gente que te cruzas en una estación de tren, aquello de “gente que triunfa y gente que no es nadie”.

 Todas estas declaraciones revelan la misma mentalidad de triunfador, de “niño mimado”, en palabras del economista Jacques Sapir, una “arrogancia de meritócrata”, según el sociólogo Emmanuel Todd, y, en definitiva, una torpeza de quien se siente muy seguro de sí mismo porque nunca ha fracasado en sus propósitos y se cree imbuido de unas razones que no todo el mundo alcanza a comprender. (...)

Los colaboradores de Macron han tenido que apagar el incendio con improvisadas explicaciones. El ministro portavoz, Christophe Castaner, así como el viceministro de Economía, Benjamin Griveaux, han coincidido en decir que lo de “vagos” no iba dirigido a los fran­ceses. Según el primero, Macron se refería más bien a sus predecesores –Hollande, Sarkozy y Chirac–, ­pero según el segundo, el presidente pensaba más bien en personas como el líder de la izquierda, Jean-Luc Mélenchon.

“Los vagos, cínicos y extremistas son quienes a lo largo de treinta años lograron que este país no se moviera ni fuera capaz de realizar reformas difíciles”, esas reformas que tanto desagradan a los franceses, según otra famosa declaración de Macron, ésta en Rumanía, el 24 de agosto, en la que calificó a Francia como país “no reformable”.

“Mi ‘vagos’ se refería a todos aquellos que piensan que no hay que moverse en Francia ni en Europa”, ha dicho el presidente alertando contra “falsas polémicas”. Pero el asunto ya ha llegado a las pancartas, como los famosos brioches de María Antonieta. Y es peligroso porque retrata un estado de ánimo."                     (, La Vanguardia, 13/09/17)

Estamos en el país donde más ansiolíticos se toman de toda Europa, y el consumo de antidepresivos se ha triplicado desde el año 2000 hasta 2013

"(...) “De cada 100 contratos firmados este verano, 92 tuvieron carácter temporal”. Uno de cada cuatro de contratos celebrados en julio de 2017 presentaron una duración inferior a una semana, mientras que la duración media de todos los nuevos contratos del mes está en sólo 49 días.  (...)

La volatilidad de las relaciones laborales requiere acercarse a un fenómeno de relevancia al que podemos llamar incertidumbre laboral. Esta situación hace alusión a los efectos que genera en los trabajadores el temor a la pérdida de un empleo que desean o necesitan mantener. 

Refiere una preocupación por el futuro que trasciende las paredes de la oficina o el taller, que trasciende el mercado de trabajo, y que afecta, en realidad, al desarrollo de la vida de las personas al completo. La incertidumbre condiciona la salud, el carácter, la vida en familia, el desarrollo social, y también, claro, las conductas de consumo y planes vitales.   (...)

Bajo el dogma de las reformas laborales, cada vez más agresivas y cada vez más requeridas, la inestabilidad contractual en España, además de real, cuenta con un marco normativo que da cabida a casi cualquier práctica. Con mucho acierto, Pérez Infante (Editorial Bomarzo, 2015) expone que el primer problema no se encuentra en que la normativa laboral ampare o no ciertos actos, sino en que el mercado de trabajo español apenas cuente con mecanismos de control. Ergo, todo vale. 

Hablamos de la incertidumbre como un fenómeno propio de las relaciones neoliberales que afecta a Europa de una manera integral. Los investigadores De Witte y De Cuyper calculan que un 25% de los trabajadores europeos experimentan incertidumbre laboral respecto a su futuro (Willey, 2015). Pero ¿qué implica todo esto? Las consecuencias de la incertidumbre laboral están muy relacionadas con los efectos del estrés crónico.

 Así, la incertidumbre laboral se ha vinculado en la investigación científica con la enfermedad cardiovascular y con la percepción general de salud. También se vincula a los problemas de salud psicológica, tanto cuadros de depresión, como ansiedad, y con el bienestar psicológico. Por no hablar del condicionante que representa para las relaciones personales.

 Además, no sólo referimos un fenómeno experimentado de manera individual, sino que la investigación actual se centra en el análisis del clima de incertidumbre laboral como un elemento impreso en el modo de hacer de organizaciones y empresas. Presenta, así, consecuencias para el bienestar del conjunto de sus miembros, pero también en el curso de la actividad productiva.

Sin embargo, la literatura sobre incertidumbre laboral aporta algo verdaderamente importante: la clave está en las condiciones de trabajo. La solución obvia puede parecer la imposición de contratos más estables, pero esto no es suficiente. Cuando el puesto de trabajo, aunque estable, no garantice unas condiciones adecuadas, la incertidumbre persiste como elemento desestabilizador en las personas. 

Esto se sujeta a lo que Precarias a la deriva (Feminist Review, 2004) denomina como precariedad vital, o lo que Guy Standing recoge en su obra de El Precariado (Pasado y presente, 2012): la precariedad emerge de lo laboral, pero mantiene sus efectos mucho más allá. 

Así, la precariedad laboral se analiza como un condicionante que culmina en una situación de precariedad vital, un modo de vida límite que debemos asumir como puerta de entrada a la pobreza y a la exclusión social. Tras todo ello se impone la necesidad de que el análisis de lo laboral trascienda el interés obvio de la economía, tratándose también como una cuestión de salud pública. 

¿Acaso el ritmo acelerado con el que aumentan problemas psicológicos como el estrés, la ansiedad y la depresión puede no tener un fondo social? Según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud, el 5,2% de la población española sufre depresión, y el 4,1% trastornos de ansiedad. Además, en 2013 se observaba un aumento del 19% de los casos de depresión que llegaban a las consultas de salud mental desde el inicio de la crisis. 

Los datos se vuelven dramáticos cuando profundizamos más. Por ejemplo, en la VII Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, con datos de 2011, el 82.1% de las personas con estrés, depresión o problemas para conciliar el sueño percibían que estas dolencias eran originadas o agravadas por motivos laborales. Un claro reflejo de la presencia de este tipo de malestar psicológico en la sociedad son las cifras de consumo de psicofármacos. 

Estamos en el país donde más ansiolíticos se toman de toda Europa, y el consumo de antidepresivos se ha triplicado desde el año 2000 hasta 2013, tal y como recoge la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Esta cifra se ha disparado de manera drástica en la población joven, muy castigada por la crisis laboral y las condiciones laborales abusivas. Según el último informe del Ministerio de Sanidad, de 2005 a 2013 se ha duplicado el porcentaje de población de entre 15 a 34 años que ha consumido alguna vez este tipo de fármacos. 

Sin embargo, las carreras de las ciencias de la salud se han empeñado en los últimos tiempos en tratar las problemáticas derivadas del trabajo como problemas de salud individual. Como una serie de situaciones aisladas y concretas destinadas a una intervención caso a caso. El objetivo ha sido desconectar las consecuencias de los problemas laborales --problemáticas psicológicas, por ejemplo, de sus causas, los propios contextos laborales--. 

A través de un ejercicio de ingeniería conceptual, fenómenos como el burn-out ---el síndrome de estar quemado en el trabajo-, en la literatura psicológica han tomado una entidad propia creciente como trastorno equiparable al de la depresión. 

Esto, que puede parecer baladí, implica que la intervención sobre el burn-out se centre sobre el trabajador que lo experimenta, ayudando a crear mejores pautas para afrontar situaciones estresantes, pero nunca, jamás, como intervención sobre el contexto laboral que realmente desencadena ese malestar."                      (Jose A. Llosa. Equipo de investigación Workforall, Universidad de Oviedo., CTXT, 13/09/17)

Si los europeos permitieran a los griegos emitir, en paralelo con el euro, una “moneda” de emergencia, Grecia podría suspender su adhesión a la moneda única, sin abandonarla técnicamente

"(...) En el artículo anterior “Del Grexit al Greuro: una tercera vía para Grecia” proponíamos un sistema de pagarés electrónicos emitidos por el gobierno griego para hacer pagos internos (salarios de funcionarios, proveedores, pensiones, etc.) y aceptados en el pago de impuestos, que circularían en paralelo al euro como una sub-moneda regional complementaria. 

En resumen, el Greuro permitiría inyectar liquidez, y activar oferta y demanda interna en a la economía griega. (...)

Este Sistema de pagarés al estilo californiano y en formato electrónico es precisamente la propuesta en nuestro artículo “Del Grexit al Greuro”. 

The Economist comentaba lo siguiente al respecto: "Si los europeos permitieran a los griegos emitir efectos de pago o introducir temporalmente en paralelo una “moneda” de emergencia, Grecia podría en efecto suspender su adhesión a la moneda única, sin abandonarla técnicamente. 

Esta salida no-Grexit permitiría a los políticos europeos evitar problemas molestos como la forma de hacer frente a las pérdidas en el balance del BCE"4. Las principales críticas recibidas a esta propuesta dicen que este sistema de doble moneda no se podría sostener en el tiempo (The Economist por ejemplo sostiene que estasolución puede comprar tiempo pero no es permanente). 

Algunos economistas como Xavier Sala i Martín han afirmado públicamenteque este sistema de pagarés electrónicos circularía inmediatamente devaluada hasta un 60% y que sería la semilla de un neo-Dracma. Nuestra tesis es que el Greuro, un medio de pago más similar a un pagaré que a una nueva moneda, podría ser un paso intermedio en recuperar una parte de la soberanía monetaria que tan deficientemente cedida se hizo hacia el BCE. 

Pero puede servir tanto para salir del euro (si la convivencia en la eurozona se hace insostenible) como para reintegrarse a la moneda única (si la crisis se resuelve y el Greuro desaparece). En el caso que sea un paso previo a la salida del euro, está salida sería mucho menos traumática que sin el Greuro, ya que impediría el bloqueo de la actividad económica, como desgraciadamente hemos visto con el chantajista corralito que le ha hecho el BCE a unode sus estados fundadores y propietario (lo nunca visto).

Por otro lado, defendemos que el Greuro no tiene porqué ser necesariamente una medida temporal. Esta sub-moneda complementaria al euro puede convertirse en permanente, aumentando su masa monetaria y su velocidad de circulación en períodos de crisis económica, como demuestran casos como el sistema suizo WIR; y reduciendo su actividad pero no desapareciendo en períodos de bonanza. 

De hecho, todas las regiones de la eurozona, deberían tener un sistema similar. Una moneda común combinada con múltiples sub-monedas regionales ayudarían a estabilizar la eurozona y a amortiguar los desequilibrios en las balanzas comerciales de las regiones, en particular las de la periferia. Sería un substituto, imperfecto pero mejor que nada, de la inexistencia de una verdadera unión fiscal y de una solidaridad entre regiones imposible de realizar de manera efectiva con un presupuesto de la UE que equivale al 1% de su PIB.

Por último, cuestionamos que el Greuro inmediatamente se vaya a devaluar de forma dramática. Si bien es cierto que un euro puede valer más que un Greuro, y que puede haber un tipo de cambio informal, el gobierno tiene formas de mantener el valor del Greuro próximo a la paridad con el euro. Si bien es ciertoque la credibilidad del gobierno para liquidar los pagarés-Greuro a euros puede ser baja en un primer momento, sí que tiene margen si se usa como herramienta fiscal. 

Elgobierno puede aceptar desde el inicio el pago de impuestos en Greuros en paridad con el euro, hecho que haría que el tipo de cambio informal no se alejara de la paridad simplemente por la existencia de mecanismos de arbitraje: los pagadores de impuestosen euros o Greuros, comprarían en el mercado formal o informal Greuros si su paridad se rompiera y en cambio el estado griego sí admitiera Greuros en paridad 1 a 1 con el euro. (...)

Esta visión coincide básicamente con la de Bernard Lietaer, uno de los máximos especialistas mundiales en sistemas monetarios, y uno de los padres del euro (en su diseño técnico, que no en su fracasado diseño político). Para Lietaer una doble moneda5 ya es algo con lo que se está habituado por ejemplo en las empresas del Reino Unido que tienen estrechas relaciones con la zona euro. 

También el gobierno podría aceptar el pago adelantado de impuestos en Greuros premiándolo con un descuento (bonificación), en paridad en el pago de impuestos actuales, y con una pequeña penalización si se trata de deudas tributarias acumuladas. Así la población pagaría impuestos en Greuros, que el gobierno podría reinyectar en forma de gasto público. Aunque el Greuro representara inicialmente una parte pequeña de la economía griega, no debe subestimarse el potencial que puede tener en el incremento de liquidez disponible.

Si por ejemplo se crea en formato electrónico exclusivo, se la puede dotar de una tasa de oxidación (un tipo de interés negativo, que en el euro es imposible de aplicar)6 que puede incrementar su velocidad de circulación en hasta 5 veces más que el euro, como sucede con algunas monedas regionales como el Chiemgauer.

Es más, una moneda que se“funde” en realidad no genera una deuda futura para el gobierno emisor (su valor actual presente es cero) y da nuevas herramientas fiscales a su propietario, siempre que las sepa usar con mesura, como regular la tasa de oxidación o la parte de impuestos que se puede pagar en euros o greuros. Esto permitiría resolver algunas cuestiones sociales como reducir los recortes de gastos sociales que ha impuesto la troicao realizar un plan de inversionesen infraestructuras.

Y para quien acuse a estas medidas de inflacionistas, que se pregunte si no lo son las del programa de expansión cuantitativa delBCE (60.000 millones de euros al mes desde marzo de esta año) y que por cierto, muchos autores7 ya defienden que sería más útil que no pasaran por los bancos sino que fueran directamente hacia los gobiernos, justo lo que podría hacer Grecia con su nueva moneda complementaria.

Y tiene otras posibilidades de mejorar la liquidez general de la economía. Si pensamos en este sistema como una cámara de compensación de pagos, en donde el gobierno tiene grandes deudas por morosidad con sus proveedores y, a la vez muchos contribuyentes tienen deudas tributarias; en este caso el Greuro puede servir para monetizar la deuda con los proveedores (transformar la deuda certificada en títulos transmisibles), y ser aceptado como medio de pago de deudas tributarias, cancelando ambas y permitiendo un reinicio de la actividad económica.

O puede usarse como título de pago entre empresas, resolviendo los problemas de liquidez que experimentan las empresas proveedoras del Estado. 

Por otro lado, el hechode que sea electrónica, y por lo tanto completamente trazable, asegura la erradicación del fraude fiscal o su reducción drástica: desparecen los movimientos de efectivo que dan cobertura a operacionesopacas. (...)"                 

(Andreu Honzawa Puiges, politólogo y Lluís Torrens,  economista, profesor asociado de la Escuela Superior de Negocios Internacionales-Universitat Pompeu Fabra, Sin Permiso, 19/07/15)