26.5.17

Después de inyectar más de 300.000 millones en el sistema financiero... ya se está planteando la posibilidad de que haya que rescatar con dinero público a un banco privado, el Popular... que no constituye ningún tipo de riesgo sistémico, ¿por qué no se le deja caer?

"Las últimas semanas han supuesto un auténtico aluvión de malas noticias sobre la situación financiera de Banco Popular. Cuando parecía que lo peor de la crisis bancaria había pasado y que ahora nos encontrábamos con un marco regulatorio mucho más exigente y una labor cuidadosa de la inspección del Banco de España, la realidad nos ha devuelto a un escenario todavía más complicado y más difícil de resolver si cabe.

España ha inyectado más de 300.000 millones de euros desde 2008 en el sistema financiero si sumamos el  dinero público explícito y avales. La condición para colocar esa cantidad de dinero encima de la mesa fue la de poner los medios suficientes para evitar que todo eso no volviera a ocurrir en el futuro.

 Sin embargo, no han pasado ni cinco años del último gran desembolso (el rescate de Bankia, Catalunya Caixa y Novacaixagalicia) cuando ya se está planteando la posibilidad de que haya que rescatar con dinero público a un banco privado, el Popular.

Las preguntas vuelven a ser las mismas que en 2012: ¿por qué hemos llegado a esta situación? ¿Por qué no se han puesto los medios preventivos adecuados que ahorrarían mucho dinero y salud a toda la economía española?

 ¿Cuál ha sido el papel de los reguladores? No deja de ser casualidad, además, que se vuelvan a plantear estas cuestiones en medio del proceso judicial de Bankia, y tras escuchar en reiteradas ocasiones a las autoridades económicas decir que “casos como el de Bankia no se van a volver a repetir en el futuro”.

El Popular es una entidad que ha dilapidado en una década todas sus señas de identidad. Ha pasado de ser el banco más rentable del mundo (premio de la revista Euromoneyen dos ocasiones en los años noventa) a generar una rentabilidad sobre recursos propios negativa. 

Ha pasado de ser la entidad más eficiente del mercado (excluyendo operaciones de cartera de renta fija) a ser de las peores. Y finalmente ha pasado de ser el banco más sólido y seguro en términos de capital del mercado español a tener una posición muy precaria y provocar a los accionistas desde 2007 unas minusvalías en sus acciones del 98% incluyendo dividendos y ampliaciones de capital.

Esta deriva en el modelo de negocio, que se hizo con el objetivo de que el banco se subiera al carro de la burbuja inmobiliaria, ha provocado la ruina de la entidad: es el banco de capital enteramente privado con la mayor tasa de morosidad de todo el sistema financiero y con un modelo de negocio a futuro que sigue siendo incierto. 

En los últimos años, los gestores antiguos de Popular exprimieron lo que quedaba de la marca para acudir varias veces al mercado en busca de dinero y evitar de esta forma la intervención pública. Sin embargo, la situación ha llegado a un punto en que es insostenible y donde el remedio quizá pueda ser peor que la enfermedad.

¿Deberíamos haber visto en este tiempo una intervención activa de los inspectores del Banco de España y los reguladores del mercado? Ciertamente, sí. Especialmente, en las últimas semanas, lo hemos echado de menos por el lado de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

 Un marco regulatorio, que en teoría es muy proteccionista del cliente minorista, no ha hecho prácticamente nada por evitar movimientos como los que hemos vivido en las semanas anteriores con grandes subidas y bajadas del precio de la acción inmediatamente antes de la publicación de noticias en prensa y Hechos Relevantes. ¿Se debería investigar si ha habido en algunos de estos movimientos presuntos casos de información privilegiada? Desde luego que sí. (...)

A pesar de la renovación de los responsables de Inspección causada también por el caso Bankia y de la circular enviada a los bancos en 2016 --y ahora en proceso de reforma-- endureciendo el criterio de provisiones, la salud de un banco se sigue midiendo de una forma poco adecuada, la cual lleva a que se nos escapen la mayor parte de las crisis bancarias.  

Para la evaluación y seguimiento de un banco, no basta con mirar “fotos fijas” como son las Cuentas, las provisiones realizadas o la ratio de capital que tiene en ese momento concreto. (...)

 Por muy saneada que a simple vista pueda estar una entidad, dos noticias en prensa de gran impacto, una bajada del rating y una fuga de depósitos puede hacer quebrar a cualquiera.  (...)

Por tanto, los inspectores, cogiendo una “foto fija” y cayendo en la autocomplacencia del volumen de provisiones, pueden ver cómo de la noche a la mañana aparecen agujeros contables de más de 3.000 millones de euros y un riesgo de consumo de capital de entre 150 y 230 puntos básicos de capital en el caso de Popular. 

¿Qué significa esto? Que la labor inspectora no se ha centrado en lo verdaderamente relevante que es investigar si los activos que en balance figuran con un valor de 100 (supongamos) en realidad valen 100 o realmente valen 60, 50 o incluso nada.

De las diferencias de valor y la contabilización poco prudente del riesgo salen estos “agujeros contables” que la Inspección no detecta, aunque haya ocasiones en las que sea algo demasiado evidente. 

Es patente, en suma, la escasa o nula rentabilidad que los españoles hemos obtenido del rescate millonario del sistema financiero, el cual, al menos, parecía que sí podría rentabilizarse por la vía de reformar la supervisión y evitar que los contribuyentes pagaran por los desaguisados de gestores privados. El Popular no constituye ningún tipo de riesgo sistémico. En caso de que se plantee un rescate, ¿por qué no se le deja caer? "                   (Javier Santacruz Cano, CTXT, 24/05/17)

Íñigo Errejón: “Solo habrá Gobiernos de cambio si nos entendemos con el PSOE”

"(...) ¿Es una buena noticia para la izquierda la victoria de Pedro Sánchez? ¿O la buena es que no hayan ganado Felipe, Susana, el yate, Juan Luis etc.?

(...)  Lo que sucedió el 21 de mayo afecta al conjunto del panorama político español y a nosotros en primer lugar. Demuestra que no hay una frontera clara e inequívoca entre los viejos partidos del Régimen del 78 y los que queremos cambiarlo, que hay contradicciones dentro. 

Nuestra relación con el Partido Socialista es extraordinariamente complicada pero de ella depende el cambio en España. Somos, hemos sido hasta ahora, competidores en lo electoral pero solo puede haber gobiernos de cambio si nos entendemos (con el PSOE).  (...)

Esa contradicción es una contradicción desgarradora porque es competir a tope en lo electoral pero sabiendo que solo habrá cambios si hay entendimiento. Susana Díaz decía siempre en campaña “yo quiero un PSOE que no pacte ni con Podemos ni con el PP”, que era como decir “quiero volver a 1990”. 

Pero claro, es imposible, eso no va a pasar. Es una cuestión aritmética. Podemos va a seguir manteniendo un proyecto radicalmente independiente de soberanía popular entendiendo que la aritmética nos va a obligar a entendernos . .. 

Y ese entendimiento en unos casos supondrá que nos acompañe en algunas zonas y en otras, como Andalucía, que nos deje acompañar con exigencias de cambio. Parece que quien ahora ocupa la Secretaría General del Partido Socialista ha recibido un mandato que le empuja a entenderse con nosotros. Si fuera así, corregiría sus actuaciones anteriores porque siendo secretario general en la anterior etapa, cuando era otro Pedro Sánchez…

 No lo digo por hacer una broma: puede ser como el conde de Montecristo, que después de haber estado recluido por sus adversarios cuando consigue fugarse se fuga para vengarse y es otro personaje, diferente del que fue antes. Si es fiel al mandato que entiendo lanzaron de forma muy mayoritaria los militantes del PSOE, deberían buscar algún tipo de entendimiento con nosotros.  (...)

¿Por qué han querido obligar al PSOE de Pedro Sánchez a presentar una moción en 24 horas?

No sé si se abre una etapa de entendimiento, pero me parece que la mayoría casi absoluta del PSOE ha votado en ese sentido. No sé si va a ser posible, no sé si las diferentes estructuras de poder nacional y regional le van a dejar; digo que ha habido un pequeño terremoto en la militancia socialista y que el terremoto me parece bueno, pero no sé cuáles serán los efectos.

Yo creo que el PSOE no va a presentar una moción de censura alternativa, pero creo en todo caso que puede haber más oportunidades y si los números dan y las oportunidades dan, en el futuro va a haber más oportunidades. (...)

¿Cómo afronta una posible candidatura a la Comunidad de Madrid contra Cristina Cifuentes, la niña bonita del PP?

Yo creo que ese espejismo se está rompiendo ya. El mito de que tú puedes pasarte 26 años en una banda mafiosa sin enterarte de nada, sin escuchar nada, sin participar de nada y ser tú quien después regenera esa banda mafiosa… se está empezando a resquebrajar. Creo que vamos a ver más sobre eso. 

Una de las cosas más importantes que está pasando es que, cuando salió el informe de la UCO sobre Cifuentes, ella apuntó que aquello podía ser fuego amigo. Este me parece un dato fundamental. Nunca hay cambio en ningún país si previamente entre las élites no se abren enfrentamientos tan encarnizados que hacen preferir a cada uno de ellos la defensa de sus intereses familiares por encima del interés del Estado. 

Yo creo que en el PP ha llegado ese momento. Ya hay abiertas guerras de bandas que se libran desde nuestras instituciones. Por otra parte, en las autonómicas de 2015 nos quedamos francamente cerca de la Comunidad de Madrid y creo que ahora hay mejor entorno y clima como para lograrlo.

Es fundamental revalidar los ayuntamientos y no dejarlos solos. El Ayuntamiento de Madrid ha sentido lo que es tener que gobernar un ayuntamiento con una Comunidad de Madrid que no gobierna, que no ha hecho absolutamente nada más que ser la oposición al ayuntamiento y además teniendo al señor Montoro enfrente para asfixiar a nuestras administraciones municipales.  (...)

¿Qué fue Podemos (o qué creímos que era) y qué es ahora? ¿Cuánto daño (o beneficio) han provocado acciones como el Tramabús, la performance de Irene Montero en el Reina Sofía, el West Side Story en las redes?

Las fuerzas políticas, cuando se hacen grandes, defraudan. Todos estos procesos defraudan porque son más imperfectos que nuestras expectativas. Y es imposible que sean como las emociones que vivimos en las plazas aquel 2011. Pero eso no puede ser una excusa, hay que esforzarse. Sigo pensando, como cuando empecé a militar en movimientos libertarios, que nuestros sueños no caben en sus urnas.

 Hay que combatir esa idea de que sólo podemos ganar cuando el país esté patas arriba y la gente esté dispuesta a darle el poder a cualquiera. El cambio no va a ser un salto brusco a todo o nada. Debe ser un tránsito sin traumas en favor de un proyecto de país más justo y soberano. 

Como 2016 se tradujo en una cierta derrota moral, hay gente que se dejó ilusiones por el camino. Eso sirve para reconocer dónde estamos y escuchar el clima del pueblo. Y además hemos cometido errores. 

¿Por ejemplo?

No es cierto que la gente valore un proceso de democracia interna como el que tuvimos nosotros. Nos confundimos si creemos que la gente lo siguió: más bien se quedaron con el ruido y la desazón. Nosotros veníamos de una hipótesis muy acelerada, y el tiempo político se ralentizó, y no supimos adaptarnos. 

Hubo un tiempo desde que aparecimos en 2014 en que fue así, pero tardamos en adaptarnos y también en entender que la competición no era entre dentro y fuera, porque ya estamos dentro. Es una conquista lenta y tenemos que ser la oferta más creíble…

A veces da la sensación de que Podemos cuaja en lo local pero en lo nacional genera recelos que quizá tienen que ver con lo internacional. Y eso a veces se les escapa.

Siempre me gusta mencionar un libro, La España vacía, de Sergio del Molino. Reflexiona sobre los problemas nacionales y, precisamente en un día como hoy, en el que Puigdemont estaba hablando en la sede del Ayuntamiento de Madrid porque algunas instituciones del Estado le han negado que hable. 

Este libro cuenta esa fractura geográfica y demográfica que no tiene parangón en otra parte, porque la inmensa mayoría del territorio español se está vaciando pero tiene una influencia brutal en el reparto de poder, esa predominancia de la meseta que no se traduce en reparto de rentas, inversiones públicas… 

Nuestro avance en las ciudades tiene que ver con que los movimientos progresistas avanzan más deprisa en las grandes ciudades. De hecho me atrevería a decir que la ley electoral está precisamente diseñada para evitar eso. Esto produce una situación insólita. Que somos la tercera fuerza a nivel estatal y sin embargo gobernamos las principales ciudades. 

Y esto tiene que ver con una fractura generacional en la que tenemos partidos de treintañeros a los que votan treintañeros o menos y partidos de gente de 60 y más. Además las generaciones que vivieron la dictadura están más reticentes con la posibilidad de cambio político, y sus hijos y sus nietos no.

 Pero la estructura demográfica de España vale para contener el cambio. El PP es la tercera fuerza electoral entre la gente en edad de trabajar, y sin embargo consigue bloquear. Pero si lo sabemos aprovechar haremos historia. En 2019 daremos el salto a algunas comunidades autónomas. 

El PP construyó un modelo de país basado en el eje Madrid-Valencia, un modelo económico y social basado en la apuesta por las burbujas, por la devaluación salarial y la permanente competición por acoger macroeventos y paliar la destrucción de modelo productivo. Pero ese modelo está colapsando, en lo judicial y en lo político."              (Entrevista a Iígo Errejón, Ángeles Caballero Cristina Fallarás Marina Lobo , CTXT, 25/05/17)

La economía de Grecia está condenada a una depresión permanente que se traduce socialmente en una pauperización masiva de la población. 20 000 científicos han emigrado... y el 43% de los estudiantes piensa hacerlo

"(...) la oficina de estadísticas anunciaba haber revisado las llamadas previsiones de crecimiento del PIB situándolas en el 1,8% contra el 2,7% previsto por la ley de presupuestos y el 2,1% establecido por la Comisión Europea. 

La Comisión Europea ha bajado igualmente sus previsiones para el año 2018. Hay que recordar que “el crecimiento del PIB” en relación al año precedente se situaba en un -0,2% en 2015, en el 0% en 2016, en el 2,1% (previsiones) en 2017 y en el 2,5% en 2018 (la previsión establecida anteriormente se situaba en el 3,1%). La deuda pública en 2016 corresponde al 179% del PIB, según los datos de la Comisión Europea.

Dicho de otra forma, la economía capitalista de Grecia está condenada a una depresión permanente que se traduce socialmente en una pauperización masiva de la población.

Se supone que el Parlamento -con su mayoría Syriza-ANEL- va a adoptar un nuevo programa de austeridad para el período 2018-2021.  (...)

La periodista Angélique Kourounis explicaba al diario informativo de France Culture, este 17 de mayo de 2017, a fin de ilustrar las razones de diferentes movimientos de huelga calificados como “huelga general” los días 16, 17 y 18 de mayo:

 “Todos protestan contra las nuevas medidas de austeridad que deben ser adoptadas por el Parlamento en la noche del jueves al viernes. Esta nueva vuelta de tuerca prevé una nueva bajada de las jubilaciones, la 13ª desde hace ocho años, una nueva subida de los impuestos, incluso para las familias en el límite del umbral de pobreza. 

A partir de ahora los salarios de 450 euros tendrán impuestos mientras que, subrayan los sindicatos convocantes de este paro general, los impuestos han aumentado ya el 52% desde el comienzo de la crisis, cuando los salarios, por su parte, han bajado entre el 30% y el 60%. 

Este rigor es exigido por los acreedores del país para desbloquear la nueva franja de préstamo de 7 000 millones de euros de la que Grecia tiene visceralmente necesidad para hacer frente a sus obligaciones [es decir hacer frente a los vencimientos inmediatos del servicio de la deuda, aunque esta última sea “ilegítima, ilegal, odiosa”] el próximo mes de julio”. (...)

A esto se añade la supresión en los dos próximos años de la asignación de solidaridad (EKAS) que, inicialmente, debía completar las jubilaciones inferiores a 700 euros. Así, a los 95 años, Christos Papazoglou, pastelero jubilado, que contaba con el centenar de euros de esta ayuda, confía a la periodista de Le Monde: 

Actualmente, no cobro más que 665 euros al mes y a la vez tengo que pagar cerca de 200 euros de agua, electricidad, teléfono, impuestos… y sufrir además la subida del IVA de todos los productos, incluso los alimenticios. 

Tenemos que continuar movilizándonos, nos hundimos en la miseria. He conocido la guerra ¡y no pensaba que un día reviviría situaciones de empobrecimiento como la que vivimos hoy!. ¡Imagina que a veces me alumbro con una vela!”.  (...)

Una encuesta publicada el 28 de abril de 2017, hecha entre estudiantes de Tesalónica, indica que el 43,3% de ellos contemplan continuar sus estudios o buscar un empleo fuera de Grecia. Según las estadísticas de un estudio publicado por la revista International Migration & Integration, 20 000 científicos (con una formación científica completa) han emigrado entre 2009 y 2014.

 Medio millón de griegos (427 000) han emigrado durante el período 2008-2016, según el Banco Nacional de Grecia. Eso es también un índice del choque infligido a la sociedad y a una fracción dinámica de ella. Lo que debe ser tenido en cuenta para comprender los contornos de la coyuntura sociopolítica. (...)"          (Charles-André Udry, Viento Sur, 19/05/17)

¿Ya sabemos qué pasó en el 15M? Fue el inicio de un nuevo ciclo político. Se ha dibujado un ecosistema nuevo

"La politóloga zaragozana Cristina Monge (1975) presenta esta semana 15M. Un movimiento político para democratizar la sociedad (editorial Prensas de la Universidad, Universidad de Zaragoza), un libro que tiene su origen en su tesis doctoral sobre los impactos del 15M en la gobernanza, la participación ciudadana y la calidad democrática (...)

¿Ya sabemos qué pasó en el 15M?

Empezamos a entender que fue el inicio de un nuevo ciclo político, eso que algunos han llamado acertadamente “la segunda transición”, que se diferencia fundamentalmente de la primera en que, mientras aquella puso el foco en asuntos de carácter institucional, jurídico y formal, esta probablemente es una apelación mucho mayor al conjunto de la sociedad.  (...)

Aquello fue el comienzo de un ciclo que ha cambiado de manera sustancial la política española, en la que han aparecido nuevos partidos y otros han desaparecido --o casi-- o se han reformado, y en el que ha habido impactos notables en el ámbito de la comunicación y en la economía, con el avance de fórmulas colaborativas muy en la línea del 15M. Se ha dibujado un ecosistema nuevo.

Sumando todos esos ámbitos hablaríamos de una revolución en toda regla, pero se trata de cambios que no han terminado. ¿No es precisamente el hecho de encontrarnos en un proceso de cambio lo que nos tiene alterados?

Claro. Estamos en una transición. De la del 75 salió un sistema de partidos que ha saltado por los aires, pero los datos no nos dicen que haya cristalizado uno nuevo. Ha cambiado sustancialmente el espacio de los medios de comunicación, pero todavía no hay una concreción consolidada de la alternativa a los medios tradicionales que veníamos conociendo. 

Ocurre lo mismo en la economía, en la que van surgiendo alternativas pero no podemos decir que se haya consolidado un nuevo modelo de empresa capaz de generar economía a una escala suficiente. Estamos en el “entre tanto”, en una transición, y eso es, efectivamente, lo que nos tiene nerviosos.

Si no acabamos de entender qué pasó, mal podremos aventurar qué va a ocurrir.

Sin embargo tenemos la certeza de que estamos en un momento de cambio. Y en los momentos de cambio aparecen muchos miedos: miedo a saber que lo que fue no será, a no saber qué viene ni cómo nos afectará. (...)

El franquismo basó su supervivencia en la consolidación de una amplia clase media, la misma para la que fue diseñado el sistema de la transición de 1975. Pero en 2011 fue esa misma clase media la que salió a las plazas. ¿Qué pasó?

A las plazas fueron jóvenes y no tan jóvenes; fundamentalmente, clases medias y gente formada. A esos jóvenes les habíamos dicho que se formaran. Ellos hicieron los deberes, se sacaron un grado y un máster y aprendieron un par de idiomas, pero de repente vieron que no podían acceder al trabajo: el 15M estalla con un 50% de desempleo juvenil, y cuando acceden al trabajo este es muy precario. Vieron que eso se había truncado y salieron a las plazas. 

Sus padres, indignados porque veían que eso se había truncado, les acompañaron. Y todo coincide con un momento en el que la corrupción repunta y en el que la respuesta neoliberal a la crisis hace aparecer a la clase política como alguien más preocupado de socorrer a las grandes corporaciones y las entidades financieras que de defender los intereses de los ciudadanos.

¿Eso fue lo que provocó el alejamiento entre ciudadanos y poderes?

El 15M evidencia que se ha abierto una brecha tremenda entre representantes y representados y que hay una incapacidad de comunicación y de comprensión por parte de unos y de otros. El “No nos representan” expresa el sentir de indignación de una parte de la población.

Seis años después del 15M, España bate al mismo tiempo sus récords de creación de riqueza y de pobreza. ¿Alguien no se ha enterado de lo que pasó en las plazas? ¿O es que los poderes carecen en la práctica de herramientas para intervenir?

Cuando estalla el 15M comienza un ciclo. Gente como Nicolas Sarkozy hablaba entonces de la necesidad de “reinventar el capitalismo”, que se ha reinventado, pero para defender sus intereses. La desigualdad ha crecido a pasos agigantados. Los ricos son cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres y las clases medias se reducen. 

Y cuando crece la desigualdad se ponen muchas cosas en peligro; entre otras, la propia democracia, que solo se puede dar con igualdad. Y, sin embargo, la gestión de la crisis se ha hecho en beneficio de los poderosos, lo que ha dado lugar a un sistema en el que la desigualdad es mayor.  (...)

¿Ese ‘participando que es gerundio’ no es algo difícil de implementar en la práctica?

¿Qué hace falta para que eso sea así? Primero, una sociedad muy formada y capaz de entender todas las decisiones que hay que tomar cada día; también se necesitan canales de comunicación ágiles, diseñar procesos de deliberación, etcétera. Se van dando pasos, pero estamos lejos. 

Si el objetivo es aumentar la calidad democrática, hay que seguir investigando y experimentando con procesos de prueba y error. El 15M hizo una aportación muy interesante con el concepto de “coproducción política”, con el que no se trata tanto de participar sino de cocrear. No consiste tanto en articular procesos de participación sino en ponerse a coproducir con la gente esos procesos.  (...)

¿El 15M tiene hijos? ¿Y herederos? ¿Quiénes son?

No se puede hablar de un 15M. Hubo muchos. Y también tuvo varios hijos, entre los que destacan las mareas y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). A partir de ahí, en un nuevo ciclo, aparecen nuevos partidos.

 ¿Representan al 15M? Eso lo están discutiendo ellos. El 15M actúa como referencia, los hijos y los herederos son otra cosa, pero también tengo claro que Podemos y las candidaturas municipales de confluencia no existirían sin el 15M.  (...)"                (Entrevista a Cristina Monge, Eduardo Bayona, CTXT, 24/05/17)

El desprecio apenas oculto, de los líderes de la UE por el "pueblo" alimenta una reacción anti-todo de ultra-derecha contra esa oligarquía política que destroza la democracia

"Después de 1945 era algo ampliamente asumido que la derrota del fascismo había establecido un punto de referencia normativo. 

El fascismo era una manzana podrida en el cesto de la historia. Si aún existía, además de los brutales regímenes franquista y salazarista de la península ibérica, era supuestamente solo en formas aisladas como la Organisation Armée Secrète francesa durante la Guerra de Argelia y la junta militar griega de los primeros años 70.

 Sin embargo, los símbolos y ortodoxias ultraderechistas se escondían bajo la superficie, esperando a que el neoliberalismo allanara el camino para su renacimiento ideológico como excrecencias de los movimientos de principios del siglo XX o, yendo  más atrás, del dogma contrarrevolucionario post-1789. 

Los partidos políticos de extrema derecha duchos, en los medios de hoy, visten viejas ideologías y formas de movilización de masas con trajes pseudo-democráticos para imponer sus versiones radicalizadas de los sistemas aceptados. (...) 

En las elecciones europeas de 2014, los partidos de extrema derecha consiguieron un récord del 22,9% de los votos (se espera que aumente hasta el 37% en 2019). En el parlamento forman tres grupos más algunos miembros no adscritos, mayoritariamente del Jobbik de Hungría, el NPD de Alemania, Amanecer Dorado de Grecia y descontentos del FN. 

Aunque no han establecido un frente amplio influyen a gobiernos nacionales o forman parte de ellos. La mayor parte culpan a la UE de todo, aunque sus diputados no son reacios a usar sus ventajas e infraestructura mediática como tribuna privilegiada.

Los mayores partidos de extrema derecha están en Grecia, Hungría, Italia, Eslovaquia y Suiza, y están en los gobiernos nacionales de Finlandia, Grecia, Hungría, Lituania, Noruega, Eslovaquia y Suiza. Como regla general, “extrema derecha” significa que están a la derecha del Partido Popular Europeo (PPE). 

No son totalmente homogéneos pero, como señala el analista holandés Cas Mudde, comparten la “normalidad patológica” de sus orígenes en la sociedad convencional y un núcleo doctrinal con variados grados de xenofobia, etnocentrismo, nacionalismo, racismo, negativismo y populismo. 

Como el FN de Francia, cambian el tono y el contenido según como estén soplando los vientos políticos. La siguiente lista de ocho partidos muestra sus principales características.

-       Alemania: Alternativa por Alemania (2014), con dos corrientes, neoliberal y nacionalista-conservadora, atrae votantes anti-establishment, anti-liberalización, antieuropeos, anti-Islam y anti-refugiados.

-       Francia: el FN es antieuropeo, anti-inmigración, anti-finanzas, antiglobalización y proteccionista. El populismo de Marine Le Pen parece menos extremista que el de su padre, pero el partido tiene un núcleo duro y una base militante neofascistas.

-       Holanda: el Partido por la Libertad es nacionalista, anti-UE, xenófobo (pero pro-Israel) y anti-Islam.

-       Grecia: Amanecer Dorado (1980), anti-UE y abiertamente neonazi con visiones anti-inmigración violentas, ven la victoria de Donald Trump como una triunfo de los “estados étnicamente limpios”.

-       Hungría: Jobbik (2003), ampliamente apoyado por los hombres jóvenes de clase media con estudios, es anti-inmigración, anti-sionista (pro-musulmán), anti-homosexual, y proteccionista. Su crecimiento se debe menos a problemas económicos que a su virulencia anti-gitana “rompedora de tabúes”.

-       Austria: el nacionalista Partido de la Libertad quiere valores familiares, fronteras fortificadas, restricción de beneficios a los inmigrantes y puestos de trabajo para los austriacos.

-       Eslovaquia: Kotleba es anti-gitano, anti-inmigración, antiamericano, antisemita, antieuropeo, anti-OTAN y partidario de la moralidad cristiana.

-       Italia: junto a la anti-inmigración y anti-UE Liga Norte hay muchas corrientes ideológicas, grupos y prácticas de extrema derecha en el norte. Afirmando ser “de derechas y de izquierdas”, la Liga Norte disfruta del apoyo de Marine Le Pen, del Bloc Identitaire francés, Pegida de Alemania y Amanecer Dorado de Grecia.

Lo que estos partidos tienen en común es una anti-política atrapalotodo de agravios y supremacismo nacional vagamente formulado. Hay más que una pizca de verdad en su crítica de Europa y utilizan esto para focalizar la rabia sobre objetivos vulnerables como los refugiados y los inmigrantes. 

Un problema para la izquierda, como mostró el Brexit, es que se han apropiado de la palabra “soberanía” cuando atacan a una Unión Europea que ha probado ser enemiga del empleo y los servicios públicos.  (...)

El desprecio apenas oculto de los líderes de la UE por el "pueblo" alimenta una reacción anti-todo contra esta oligarquía política que destroza la democracia que supuestamente sostiene. Los votantes se muestran indiferentes ante la política de extrema derecha, y la izquierda, también anti-establishment, no ofrece muchas alternativas.  (...)

Las campañas nacionalistas de derechas, entre las que se cuentan el Brexit y Donald Trump, hacen dos afirmaciones fundamentales en muchos países occidentales: elevar a los trabajadores en una economía globalizada y bloquear la inmigración. Los choques sobre la cultura y la economía parecen estar impulsando el surgimiento de la extrema derecha, pero el discurso exaltado disfraza otro desastre, es decir, la pérdida de confianza en las instituciones (precisamente el área donde los movimientos municipales de izquierda están funcionando). 

El surgimiento de la extrema derecha es un síntoma ominoso de una crisis mucho más grave. Por lo tanto, existe una necesidad urgente de estudiar por qué la política dominante ha fracasado en todos los niveles para cumplir sus promesas. (...)"             (Daniel Raventós  , Julie Wark  , Sin Permniso, 18/05/2017)

¿Qué nos enseñan las elecciones francesas? Que los franceses decidieron deshacerse de la clase política convencional... los resultados de las elecciones francesas contribuyen a hacer más viejo y prescindible el Partido Popular en España

"Lo principal de las elecciones presidenciales que acaban de celebrarse en Francia quedó resuelto en la primera vuelta, porque fue entonces cuando los electores tomaron las decisiones principales y despejaron la incertidumbre sobre el resultado final.

 Por un lado, decidieron deshacerse de la clase política convencional, que simbolizan mejor que nadie Hollande y Sarkozy, para estrenar otra completamente nueva, tanto que aún no existe; porque jóvenes cualificados y honestos los hay por millones y son mejores que los viejos políticos que conocemos, nos dicen los electores franceses.

 Lo que nos enseña que los dueños de ese país y los protagonistas de sus éxitos y sus fracasos son sus paisanos, no sus gobernantes. Esta ha sido la primera y principal de las decisiones de la sociedad francesa en la primera vuelta, terminar con lo que les avergüenza, y esto socava el popular «nosotros o el caos» del PP de Rajoy en España.

 Por otro lado, los socialistas habrían obtenido el 6,4 % de Hamon o un resultado similar con cualquier otro candidato. Esta situación de los socialistas franceses, reducidos a 2,2 millones de votos, es equivalente a los 3,2 millones que le quedarán al PSOE después de sus elecciones primarias, hacia el 13,0 % de los votos válidos y alejados de Ciudadanos en el barómetro de julio del CIS. Lo que no le sorprenderá al lector de La Voz de Galicia, porque está más que escrito en estas páginas que ese partido tenía que terminar así.

 También quedó meridianamente claro en la primera vuelta que Le Pen no tendría opciones de ganar la carrera presidencial, lo que explica la tasa de participación inferior a la del año 2012 y el doble de votos blancos.

 Le Pen nunca tuvo opciones y la participación no fue dramática. De hecho, con 7,7 millones de votos en la primera vuelta, el Frente Nacional solo había mejorado 1,3 millones de votos respecto a su resultado del año 2012, una birria de progresión si se compara con los 8,7 millones de votos ex novo de Macron o los 3,1 millones que progresó Mèlenchon respecto a aquellos comicios. 

Lo de Le Pen es mucho menos de lo que nos dicen, porque su resultado perdedor de 10,6 millones de votos en esta segunda vuelta es tan flojo que ha quedado a 6,2 millones del obtenido por Sarkozy en el año 2012. Lo de Le Pen está ahí, pero representa a un a parte excéntrica de una sociedad que se ha expresado demócrata, confiable, renovadora, europeísta y convencional.

Otra lección de estas elecciones es para los que organizan los ciberataques, porque acaban de comprobar que no se puede confundir a los franceses. Suponer que se les puede engañar mediante el uso de informaciones falsas en las redes sociales es de una ingenuidad pasmosa.

Por último, los resultados de las elecciones francesas contribuyen a hacer más viejo y prescindible el Partido Popular en España. El elector que refuerza a este partido, porque considera que es el único que puede asegurar el cumplimento de los objetivos, lo empieza a comprender de otra forma después de estas elecciones."                   (

Informe del gobierno alemán: “Las cuatro décimas partes menos favorecidas de la población asalariada han ganado menos en 2015 que a mitad de los añós 1990”... el 20% de la población total está en riesgo de pobreza

"La publicación, este mes, del informe anual del gobierno alemán sobre la riqueza y la pobreza, que comprende 600 páginas, ha suscitado vivas controversias  (...)

Las familias pertenecientes al diez por ciento más favorecido poseen más de la mitad de la riqueza total, mientras que la mitad menos favorecida de la población se reparte solamente un uno por ciento de esta riqueza. Además, el crecimiento no favorece a todas y todos de la misma forma. A este respecto la ministra ha hecho una comparación reveladora:  

“Las cuatro décimas partes menos favorecidas de la población asalariada han ganado menos en 2015 que a mitad de los añós 1990”. Una frase de contenido revelador ha sido quitada del informe final, bajo la presión del ala conservadora de la gran coalición: 

“La probabilidad de que haya un cambio de rumbo político es mucho más elevada si este cambio está dirigido por un gran número de personas que disponen de unos ingresos superiores”. (Frankfurter Rundschau del 12 abril 2017). Hay que comprender, en el fondo, que las clases populares están siendo progresivamente excluidas de los mecanismos de la democracia burguesa representativa.

Para aprehender la realidad social de Alemania es útil mirar las estadísticas de la pobreza compiladas por Eurostat. Según esta plataforma, el número de personas en peligro de pobreza o de exclusión social se elevaba en este país a 16,08 millones en 2015, lo que representa el 20% de la población total.  (...)

Las contra-reformas de la “Agenda 2010” (llevadas a cabo por la coalición roji-verde del canciller Gerhard Schröder (SPD) y de Joska Fischer (Verdes), introducidas en 2005 (fecha de la entrada en vigor de la última ley Hartz, llamada Hartz IV [2], ha cambiado de tal modo la faz de Alemania que actualmente puede hablarse, sin exageración, de “sociedad Hartz IV”.

 Contrariamente a las promesas que acompañan habitualmente este tipo de “reformas”, el desempleo masivo no ha sido suprimido, al mismo tiempo que la pobreza se ha multiplicado, lo que ha conducido a la degradación del estado de salud de una gran parte de la población y al deterioro del acceso a la sanidad. (...)

La introducción de un amplio sector de bajos salarios ha llevado a aumentar masivamente la presión sobre los asalariados, con frecuencia sujetos a relaciones de trabajo precarias y/o atípicas. Esta presión provoca problemas de salud, así como enormes coerciones psicosociales para los asalariados y sus familias. 

Desde hace una decena de años, el aumento de las exigencias de rentabilidad, la caza a los plazos (Terminhetze) así como el estrés permanente están al orden del día en el mundo del trabajo, lo que hace enfermar a un gran número de personas. Esta realidad no ha llovido del cielo sino que la ha conformado la “Agenda 2010” de Gerhard Schröder y las leyes Hartz.  (...)

Werner Seppmann, un filósofo alemán, describe Hartz IV como un « sistema de coerción social », cuyas rígidas reglas actúan mucho más allá de las personas afectadas por los despidos o el declasamiento social: “Las reglas de Hartz IV tienen una [función disciplinaria] también para quienes todavía tienen trabajo, que son asfixiados por el miedo al desempleo y la degradación de las condiciones de vida que se derivan automáticamente del régimen Hartz”. 

Este provoca un sentimiento de impotencia a las personas que sufren este régimen de “coerción social”, el sentimiento de estar a merced de una maquinaria, lo que es susceptible de quitarles las ganas de vivir. Una de las consecuencias más devastadoras atribuidas a Hartz IV en gran parte de la literatura especializada es la pobreza. 

Ello se explica por el hecho de que la llamada “seguridad social mínima para las personas en busca de empleo” tiene un doble efecto fatal: por una parte, muchas personas, en primer lugar las que están empleadas en el sector de bajos salarios o las que tienen el estatuto engañoso de independientes (una empresa que, con frecuencia, no tiene más que un empleado) utilizan las subvenciones Hartz IV (Arbeitslosengeld II) a pesar de que no se atreverían o no se hubiesen atrevido ir al asilo (Sozialamt), avergonzados por tener que pedir ayuda social para si mismos o su familia. 

Por otra parte, millones de desempleados de larga duración, que eran anteriormente beneficiarios de las ayudas concedidas a los parados (Arbeitslosenhilfe), o bien se habrían convertido en beneficiarios, no reciben a partir de ahora más que una pequeña prestación o incluso no reciben ya ninguna en absoluto. (...)

Entre las personas afectadas se encuentran numerosos alemanes del Este, ya que el desmantelamiento masivo de las plazas de trabajo en la ex RDA  ha creado una armada de desempleados y desempleadas de larga duración o permanentes.  (...)

Los jóvenes adultos no obtienen más que contratos de trabajo a tiempo limitado (CDD) y tratan de solucionarlo trabajando como pseudo-independientes, con contratos de encargos remunerados por hora (Honorarverträge) o bien con trabajos de auxiliares mal pagados o no pagados en absoluto (“Generación precaria”).  (...)

En un informe de investigación publicado por el IAB en 2010, se encuentra la constatación de que los momentos de carencia en el avituallamiento (Versorgungsengpässe) de las personas bajo el régimen Hartz IV son un “fenómeno ampliamente extendido”.

 El informe precisa: 

“Entre las personas que perciben la ayuda [de Hartz IV], hay que, por ejemplo, reemplazar una parte de la iluminación eléctrica [de su casa] por velas, de desabonarse de la línea telefónica, de rechazar invitaciones [para evitar gastos de ocio], de renunciar a fiestas familiares como los aniversarios o las fiestas de Navidad.

 Se trata también de la no utilización del sistema sanitario [un eufemismo para describir la privación de cuidados], de privaciones en la alimentación y en las dietas prescritas por los médicos, así como de problemas suscitados por el hecho de que ciertos aparatos electrodomésticos o muebles no se reparan o reemplazan cuando ello sería necesario”.

 Incluso si la llamada “seguridad social mínima para personas en busca de empleo” con su montante reglamentario mensual de 399 euros (2015) para las personas solas o que educan solas a sus hijos, así como la asunción [por la oficina de empleo] de los costes de vivienda “en una proporción aceptable”,  fuera suficiente solamente para garantizar el nivel mínimo de existencia en términos socio-culturales, esto significa que cada error de cálculo o cada restricción debida a una sanción precipita  a los beneficiarios en la pobreza relativa.

 Este término engloba una realidad en la que las necesidades básicas quedan ciertamente cubiertas – una alimentación suficiente, una vivienda y unos vestidos apropiados a las condiciones climáticas, acceso a la atención  médica básica – pero donde no son posibles ni la participación en la vida social y cultural, ni el mantenimiento de relaciones humanas regulares (con los padres,  amigos y conocidos).

 En caso de una sanción que prive de la totalidad de las prestaciones [llamada « Totalsanktion » en el argot de Hartz] , lo que en la mayoría da casos conduce a una privación absoluta de medios y, para los menores de 25 años, incluso, a veces, a una pérdida de vivienda, ya que la oficina del empleo cesa de manera temporal la asunción del alquiler y de los gastos de calefacción, se presenta entonces claramente una realidad en que ya se trata de pobreza absoluta, extrema, o sea existencial [9].  (...)

La soledad, el aislamiento social, la resignación, son las consecuencias casi automáticas de una percepción de las prestaciones Hartz IV durante un largo período o de manera permanente. La ansiedad ligada al futuro, las crisis de ansiedad, las variaciones de humor, son verdaderos obstáculos para el bienestar de las personas afectadas, para el de sus parejas y el de sus familias.

 Los problemas psicosomáticos, que se manifiestan en forma de dolores de cabeza y dolores de vientre, son para los miembros de lo que se califica como “familias Hartz IV” , un problema cotidiano. De la misma forma, se registra en esta franja de la población un aumento de enfermedades crónicas (asma) así como una tasa más elevada de embarazos con riesgo y de muerte prematura de bebés. 

Los niños de las “familias Hartz IV” sufren frecuentemente de complejos de inferioridad, de falta de confianza en sí mismos, de depresión, todos ellos síndromes que acompañan la percepción de las prestaciones Hartz IV durante un largo período o de forma permanente. (...)

Lo mismo ocurre respecto a la sensibilidad a las cuestiones de salud, que está menos desarrollada en los jóvenes perceptores sometidos al régimen Hartz, lo que se traduce en una higiene dental deficitaria así como en la negligencia de los controles profilácticos.

 La alimentación malsana extendida en las familias pobres se encarga del resto, lo que conlleva un riesgo de caer enfermo más elevado en las personas que se benefician de las asignaciones Hartz IV o sus allegados. Si la pobreza dura más de un período corto o bien acaba imponiéndose en la vida de una familia, ello lleva a la enfermedad y contribuye a reducir la esperanza de vida de las personas afectadas o amenazadas.  (...)

La documentación, muy completa, acumulada por Anne Ames permite hacerse una idea de la inmensa desdicha  humana presente en el mundo de Hartz IV, en que reinan el hambre, la oscuridad, el frío (a causa de los cortes de corriente eléctrica y de gas provocados por las sanciones), así como las depresiones y los suicidios provocados por la desesperación total a que llevan las trabas de las oficinas de empleo [11]. 

Mientras que en otros países existen guetos de pobreza y barrios míseros, los pobres se concentran en Alemania en los barrios miserables de las grandes ciudades llamadas despreciativamente “zonas de tensión social” (soziale Brennpunkte) o eufemísticamente “barrios que disponen de necesidades primarias de ordenación territorial”. 

En ellos, los “abandonados” hacen cola ante los comedores populares que actualmente llevan el nombre particularmente refinado de “mesas de alimentación”. Allí, ellos/as reciben ropa salida de las reservas de las organizaciones caritativas, se proveen de aparatos electrodomésticos en brocanterías o asociaciones de ayuda mutua y se procuran la mayor parte de los bienes de consumo necesarios para subsistencia en los almacenes sociales. 

A pesar de que hay más de 1000 “mesas de alimentación”, éstas no consiguen yugular la pobreza inducida por Hartz IV por la sencilla y buena razón de que no existen precisamente en las regiones donde harían más falta , pero donde no hay ningún sponsor, gran donante o voluntario.

 “El grado de avituallamiento [efectuado por las mesas alimenticias] es precisamente el peor allí donde la pobreza es más importante, en muchas partes de la Alemania del este, por ejemplo.”, escribe el sociólogo Stefan Selke en una publicación del 2013 titulada « Schamland. Die Armut mitten unter uns» (Berlin, ECON-Verlag).  (...)

Si el país de los “poetas y pensadores” [retomando el slogan de marketing cultural utilizado en la RFA] se convierte en un país de “fundaciones caritativas y de donantes” que se encargan de los pobres y necesitados, ello significa que el Estado se retira completamente de la responsabilidad que le incumbe en cuanto a la seguridad social de sus ciudadanos y ciudadanas. 

Los motores de esta  demisión están ya en marcha en forma del compromiso caritativo reforzado de los donantes y del mercado, en plena expansión, de la caridad."                     (Christoph Butterwegge

25.5.17

¿Estallará otra recesión como la del 2007? Estamos en ello

"El matemático estadounidense de origen libanes, Nassim Nicholas Taleb, nos acaba de avisar. En los mercados financieros ve peores riesgos de cola que en 2007. Y ello es muy grave porque cuando estalle la última burbuja generada por los Bancos Centrales, la economía global iniciará la segunda fase de La Gran Recesión y economías como la nuestra experimentarán la tormenta perfecta. 

A fecha de hoy hay varias certezas. Es un hecho cierto que la práctica totalidad de activos financieros de riesgo a nivel global están sobrevalorados. También sabemos que todas las burbujas financieras tarde o temprano estallarán. ¿Tendrá razón Nassim Taleb? ¿Estaremos en los albores del estallido de la madre de todas las burbujas?

 Si bien la práctica totalidad de los activos financieros de riesgo a nivel global están sobrevalorados, también es cierto que los precios de activos financieros o inmobiliarios pueden estar durante un largo período de tiempo inflados. Los dos últimos ejemplos son de libro. Por un lado, la burbuja tecnológica correspondiente al período 1998-2000. 

Por otro, más recientemente, la burbuja inmobiliaria, y de la totalidad de activos financieros de riesgo globales, durante el período 2005-2007. Ambas burbujas, al final, estallaron, provocando, en el primer caso, una desaceleración global, y, en el segundo, la Gran Recesión.  (...)

La elevación de los márgenes de beneficio en los últimos años ha sido un reflejo cuasi preciso de la disminución de la compensación laboral como parte de los precios de producción. Sin embargo, ahora, según Hussman, el proceso de normalización del margen de beneficio está en marcha. 

Nos encontramos ante un claro dilema para los márgenes de beneficios: si el crecimiento económico se fortalece en un mercado laboral más ajustado, es probable que los costes laborales representen una parte creciente del valor de la producción, suprimiendo los márgenes de beneficios.

 Si el crecimiento económico se debilita, es probable que la productividad se desacelere, aumentando los costes laborales unitarios al contraer el denominador. Este análisis se vincula con la ecuación de beneficios del gran Michal Kalecki donde una proporción salarial deprimida suele asociarse con un ahorro débil de los hogares y elevadas transferencias desde el gobierno.  (...)

La razón que aporta, a través de distintas métricas, es que los mercados financieros verán evaporadas las subidas que se han producido desde el mínimo de 2009. (...)

Al final, es cuestión de tiempo esperar a que se desate la siguiente fase de venta masiva de los activos financieros sobrevalorados. Para tratar de anticipar cuando se puede producir, desde estas líneas incorporamos en su momento modelos tácticos de asignación de activos de corto plazo (miópicos), que van más allá de la valoración. En este sentido, de nuevo, nuestros modelos tácticos vuelven a anticipar un incremento de la aversión al riesgo. 

Habrá que ver si esta señal es puntual, como las cuatro últimas, o sugiere un nuevo ciclo bajista en los mercados de riesgo global, como a finales de 2007. Mi apuesta personal, igual que Nassim Taleb, es que sí, que esta vez supondrá el inicio de un nuevo ciclo bajista. Pero veremos. Los caminos de la política monetaria son inescrutables."                       (Juan Laborda, Vox Populi, 21/05/17)

Ustedes defendían el Brexit desde un punto de vista de izquierdas. ¿Lo puede explicar? Para Europa la ventaja es que con la salida del Reino Unido se puede crear una alianza de los países latinos frente a la hegemonia de Alemania

"¿Le parece que no corren buenos tiempos para el internacionalismo teniendo en cuenta el Brexit y el auge del nacionalismo en muchos países?
 
Creo que el proyecto de un cosmopolitismo y una globalización liberal todavía constituye la fuerza más poderosa en el mundo. Esta gente tiene sus contradicciones, que están aumentando cada vez más. En lo económico el auge de la globalización neoliberal ha provocado un aumento dramático de la desigualdad a través de una alta concentración de la riqueza.

La clase política ha sido increíblemente condescendiente durante 20 o 30 años, en los que no ha tenido ninguna oposición desde la caída de la Unión Soviética. Al mismo tiempo está creciendo la indignación por el deterioro de los niveles de vida.

 No me sorprende que gran parte de esta indignación se haya articulado de forma conservadora porque las personas más afectadas por este desarrollo económico están en una posición defensiva, como la antigua clase de obreros cualificados en EEUU y Europa.

 Solo pueden defender lo que tiene ante la deslocalización que provoca la fabricación en China. Esta posición defensiva naturalmente favorece las políticas conservadoras.

Ustedes defendían el Brexit desde un punto de vista de izquierdas. ¿Lo puede explicar?
 
Yo estaba a favor de provocar un shock para las élites gobernantes en Europa, aunque no creo que el Brexit traiga mejoras para el Reino Unido. Tendrá más efectos positivos en Europa, aunque también algunos para el Reino Unido (...)

Para Europa la ventaja es que con la salida del Reino Unido se retira el caballo de Troya de los intereses de EEUU y del sector financiero. También se plantea la cuestión de crear una alianza de los países latinos frente a la hegemonia de Alemania en Europa. Para eso Francia tiene un papel decisivo. Sin el Reino Unido, el balance del poder en Europa se inclina hacia la izquierda.

 ¿Creen que el nuevo presidente de Francia, Emmanuel Macron, puede lograr un cambio en esta Europa dominada por Alemania, como dicen?
 
Creo que ni se plantea hacerlo. Ha dicho que primero quiere hacer lo que los alemanes le piden, es decir, eliminar más beneficios sociales, flexibilizar el mercado laboral y recortar el gasto público. Una vez hecho todo esto, Macron espera que Alemania le dé algo a cambio. Pero creo que es un programa muy ambicioso.

Después del éxito del Brexit y de Donald Trump, a principios de año había en Europa mucha preocupación por un triunfo de la ultraderecha en Holanda, Francia o Alemania. A la espera de ver qué ocurre en las elecciones alemanas de septiembre, esto no se ha producido. ¿Creen que la clase política europea podría relajarse y volver al business as usual?
 
El establishment se ha estabilizado. Cometieron algunos errores graves en los últimos años pero ahora tienen más cuidado. Cometieron estos errores por la condescendencia que ya hemos mencionado, como por ejemplo la decisión de David Cameron de convocar el referéndum sobre el Brexit.

Con ello, dio la oportunidad a la gente para expresar un voto de protesta y lo aprovecharon. También fue muy condescendiente la decisión de Barack Obama de presentar la candidatura de Hillary Clinton en un momento en que tantos estadounidenses odiaban al establishment de Wall Street y le daba la culpa por sus problemas, un establishment que Clinton representaba. No volverán a cometer errores de este calibre aunque la imprevisibilidad continuará.

¿Por qué la izquierda no ha sido capaz de articular una alternativa a este modelo cosmopolita liberal que describen?
 
Evidentemente, la izquierda sufrió una derrota enorme en el siglo XX. Los Estados obreros fracasaron por una serie de factores que podríamos discutir aquí pero el hecho es que sucumbieron a las fuerzas capitalistas. En 1990, la izquierda empezó casi desde cero. No hay una izquierda internacionalista y eficaz. No hay razones históricas para ello.

 La forma actual del capitalismo complica mucho la tarea de articular un programa alternativo a esto. Paul Mason en su libro Poscapitalismo describe como en los 1970 la izquierda todavía estaba en una posición para reclamar el mando de control de la economía capitalista porque era posible entender cómo funcionaba este sistema, con su sector productivo, el financiero y el público en manos nacionales.

Hoy es mucho más complejo ya que gran parte de la economía está en manos de inversores financieros poco desconocidos. Esto constituye un gran desafío para la izquierda. Sin embargo, a la llamada nueva izquierda que ha surgido últimamente le ha ido mejor que a la izquierda en 2008, cuando hubo un silencio clamoroso ante el estallido de la crisis financiera.

Hablando de nueva izquierda, ¿qué les parece Unidos Podemos?
 
Podemos da mucha más esperanza que otros partidos de izquierda en Europa, incluyendo el de Jean-Luc Mélenchon en Francia, aunque ellos hayan logrado algo que Podemos todavía no ha podido hacer, que es destruir al Partido Socialista.

Sin embargo, los partidarios de Mélenchon no tienen poder institucional a nivel local, algo que permite ganar experiencia al tratar problemas concretos en contacto con la ciudadanía. Podemos sí tiene esta experiencia, lo cual es un factor clave para el futuro."                 (Entrevista a Perry Anderson, editor de la New Left Review, , La Marea, 22/05/17)

Los jóvenes trabajadores españoles: del desastre laboral a la catástrofe demográfica. El peso de los NINIs en el conjunto de la población juvenil está, desde 2015, por encima del 60%. El 22’5% de la población juvenil se ha perdido desde 2007

"El colectivo de jóvenes trabajadores, en esta serie de Indicadores, los comprendidos entre los 16 a los 30 años, supone en el primer trimestre de 2017 el 16’8% de la población en edad de trabajar, el 15’5% de la población activa, el 13’2% de la ocupación, el 14’4% de los asalariados, el 31% de los asalariados temporales, el 24% de los trabajadores con jornada parcial, el 26% de los desempleados y el 18’7% de los inactivos (1). 

Es decir, los porcentajes de actividad y la ocupación, por debajo de su peso en la población, y los porcentajes de temporalidad, tiempo parcial y paro, por encima, señalan que su mercado laboral es, con diferencia, mucho más precario que el del total de los trabajadores. Esta, por otro lado, ha sido la situación, en mayor o menor grado, desde antes de la crisis, durante la misma, y en los inicios de la recuperación.

Además, esto se ha producido dentro de una catástrofe demográfica del colectivo de jóvenes trabajadores menores de 30 años, desde 2007 (Tabla I): 

1) la población ha disminuido en casi 1’9 millones, un 22’5% (más de 1 millón de varones, un 23’4%; casi 900 mil mujeres, un 21’5%9); 

2) los activos han disminuido en más de 2’1 millones, el 37’5% (más de 1 millón y cuarto de varones, un 40’5%; más de 850 mil mujeres, un 33’8%); 

3) los ocupados han caído en más de 2 millones y medio, un 51’2% (más de 1 millón y medio de varones, un 54’7%; poco más de 1 millón de mujeres, un 46’6%); 

4) hay casi 1’1 millones de temporales menos, un 47’9% (más de 600 mil varones, un 52’6%; más de 400 mil mujeres, un 40’4%); 

5) el trabajo a tiempo parcial disminuyó en más de 70 mil, apenas un 1’1% (los varones aumentaron en más de 20 mil, un 8’3%; y las mujeres cayeron en casi 95 mil, un 18’6%); 

5) en los parados la evolución se divide en dos tramos, 2007-2013, con un incremento de casi 1’1 millones, un 153% (poco más de 630 mil varones, un 195%; y casi 450 mil mujeres, un 117%), en el segundo tramo, 2013-2017, de caída de casi 670 mil, un 37’5% (poco más de 370 mil varones, un 38’7%; casi 300 mil mujeres, un 36’1%); 

6) los inactivos han subido en 231’7 mil, un 8’5% (poco más de 250 mil varones, un 21 ́1% y las mujeres, sin embargo, han disminuido 18’5 mil, un 1,2%); 

7) los NINIs, parados más inactivos, han evolucionado del mismo modo que los parados, subiendo hasta 2013 y en descenso desde entonces, en el conjunto del periodo el total de los NINIs ha subido en poco más de 640 mil, un 18’7% (casi 515 mil los varones, un 33’9% y poco más de 217 mujeres, un 6’6%). 

Los parados, inactivos y NINIs son los grupos que en el total del periodo, 2007-2017, han crecido, recuperaciones macroeconómicas aparte, hecho que refuerza la precariedad laboral de los jóvenes trabajadores españoles. 

Por otro lado señalar, como ya lo habíamos hecho en anteriores indicadores y en consonancia con la mayoría de los analistas, los descensos de población se deben a un doble proceso migratorio de carácter económico, la salida de jóvenes trabajadores nativos que no encuentran trabajo en este país y la vuelta a sus países de origen de jóvenes trabajadores inmigrantes.  (...)

El peso de los NINIs en el conjunto de la población juvenil está, desde 2015, por encima del 60%, 62’9% para el conjunto, 61’7% para los varones y 64’1% para las mujeres. El despilfarro de capital humano que suponen estas cifras, se suma al 22’5% de población juvenil perdida desde 2007.

Los jóvenes trabajadores españoles eran un de los grupos con mayor precariedad y social desde los inicios del siglo XXI (2) han sido uno de el grupos más castigados por la crisis y que menos, si algo, están notando la recuperación macroeconómica."                   (José Daniel Lacalle  , Sin Permiso, 17/05/2017)

La élite empresarial, política y militar de Estados Unidos puede estar harta del inestable, improductivo y peligroso comportamiento de Trump, y están dispuestos a sacarlo de la Oficina Oval... FBI, mediante

"Después de casi cuatro meses de presidencia caótica del presidente Donald Trump, envuelta en controversias y escándalos, el establisment de EE UU ha decidido tomar cartas en el asunto. Ese es el significado de la designación por el fiscal general adjunto Rod J. Rosenstein de Robert S. Mueller III como asesor especial para investigar las relaciones entre la administración Trump y Rusia. 

 Mueller, que había sido director del FBI de 2001 a 2013 con los presidentes George W. Bush y Barack Obama, goza de la confianza del establishment y tiene la independencia política que le permitirá investigar el asunto sin temor a interferencias presidenciales.

El nombramiento de Mueller sugiere que la elite empresarial, política y militar de Estados Unidos puede estar harta del inestable, improductivo  y peligroso comportamiento de Trump, y están dispuestos a sacarlo de la Oficina Oval. 

 Los irreflexivos Tweets de Trump, sus comentarios fuera de tono sobre cuestiones de política interna y externa más importantes, y su conducta política errática, ha provocado el bloqueo de la agenda republicana en el Congreso, se enfrenta a la clase política neoliberal dominante, que cuenta con el apoyo de muchos políticos republicanos y demócratas, y a la extrema derecha del Freedom Caucus, que quiere destruir a toda costa los últimos vestigios del New Deal y los programas de bienestar social de la Gran Sociedad de los años dorados de 1939 a 1979.

Los republicanos están encantados con el nombramiento de Mueller, ya que no quieren ser ellos quienes se enfrenten a Trump. El nombramiento de Mueller como asesor especial implica que los cinco comités del Congreso que investigan las relaciones entre Trump y Rusia tendrán que enfocar sus labores, permitiendo a los republicanos abandonar el tema e impidiendo a los demócratas que se concentren en ello. 

Los republicanos, que eran muy conscientes de que las cosas estaban fuera de control, no han estado dispuestos a desafiar al presidente porque muchos de ellos tienen elecciones en 2018. Ante la posibilidad de una venganza de Trump y temiendo la ira de los votantes populistas de derechas, los republicanos se han revelado como el grupo más cobarde de legisladores de los que se tenga memoria.

Los demócratas no están mucho mejor, con algunas excepciones. La lider de la minoría Nancy Pelosi advirtió a sus colegas y a la opinión pública que los demócratas no deben pedir la destitución porque no había hechos suficientes pruebas para ello. 

 Pero el congresista Al Green, de Texas, dijo a sus colegas en el Congreso: “El Presidente debe ser destituido legalmente”. “No es solo políticamente conveniente hacerlo. Es imprescindible para salvar nuestra democracia “. 

Pelosi y la dirección del Partido Demócrata pueden temer que el vicepresidente Mike Pence sea un líder más eficaz a la hora de aplicar la agenda de la derecha. Pero también pueden temer que una campaña para la destitución legislativa sublevase a las fuerzas sociales a derecha e izquierda de manera incontrolada, y la gestión de los intereses del establishment es su primera preocupación.

¿Y la Resistencia?

Estos acontecimientos que tienen lugar en la cúpula del establishment de EE UU, en la forma de consultas entre los más selectos miembros de la élite de la sociedad, han transcurrido sin mucho impacto en lo que se ha llamado la Resistencia. 

 Las manifestaciones de mujeres y ecologistas, las protestas de los inmigrantes, las huelgas a pequeña escala, y las numerosas concentraciones en los ayuntamiento han dado expresión al miedo y la ira desde abajo y a la izquierda, pero han tenido poco impacto político directo.  (...)

El FBI juega el papel en este momento de salvador de la clase política y de la agenda política corporativa que representa. No es nuestro salvador. Tenemos que aumentar la presión desde abajo, para construir un movimiento más grande, más rebelde, y más combativo.  

Tenemos que ir más allá de la protesta al bloqueo político si vamos a tener algún impacto en los acontecimientos. De lo contrario, vamos a ir de un Trump impredecible, a algo más predecible, pero en el sentido más negativo para el pueblo estadounidense y el mundo."                  (Dan La Botz  , Sin Permiso, 19/05/2017)

La España oficial y la España real



"(...) PIB.- El PIB real calculado a través de las estadísticas oficiales y por las tres vías de cálculo posibles es un 17,5% inferior al oficial. Desde la perspectiva de la producción, está calculado con los valores añadidos obtenidos en las encuestas sectoriales de servicios, industria y construcción. 

Desde la perspectiva de la renta, con los datos de renta disponibles de la Agencia Tributaria. Y desde la perspectiva de la demanda, a través de las encuestas de demanda del propio INE. Una metodología que ha sido validada por el Instituto de Economía más prestigioso de Alemania.

Paro.- La última EPA (1T2017) fijaba el paro en el 18,75% de la población activa. Sin embargo, para que el INE considere parada a una persona, esta tiene que haber realizado una búsqueda activa de empleo la semana antes de la encuesta, si no lo hace es clasificada como inactiva. 

Cientos de miles de parados o 'parados desencantados' no han realizado esta búsqueda activa de empleo la semana de referencia y no figuran como tales sino como inactivos. No había cifras concretas del número hasta el mes pasado. El BCE, en su último boletín mensual, lo ha cuantificado: el paro en España es 11 puntos superior al de la EPA, un 29,75%.

Deuda pública.- Es algo tan obvio que casi da vergüenza repetirlo. La deuda con la que Gobierno, medios y 'juntaletras' engañan a los españoles es la deuda según protocolo de déficit excesivo (PDE), una convención contable de Bruselas para países con más del 3% de déficit que no recoge toda la deuda. La deuda total son los pasivos en circulación que publica cada tres meses el BdE, y ascendía a final de 2016 a 1,54 billones de euros.

Deuda/PIB.- Comparar deuda PDE que no es toda la deuda con el PIB oficial es ya una estafa a los españoles, pero la realidad es mucho peor porque el PIB oficial es falso: la relación deuda total/PIB real es del 168%, aunque como me decía un alto funcionario de la comisión: “ Sr. Centeno, dada la fragilidad de la eEurozona y las elecciones alemanas, todos van a mirar para otro lado, ¿como cree si no posible que España no haya presentado aún los PGE 2017 y no pase nada?”.  (...)

Déficit pensiones.- Explicado aquí el 3 de abril. La cifra de déficit de 16.000 millones en los PGE 2017 es un insulto, será de más de 20.000 millones, y se necesitarán 10.000 millones de deuda y toda la hucha para poder pagarlos.

Presión fiscal.- La cifra oficial es de vergüenza: ¡la misma de 2007 después de haber creado 85 nuevas figuras tributarias! Además, piensan subir el IVA al 23% mientras los grandes del Ibex que debían pagar el 35% apenas pagan el 4%.  (...)

España suspenderá pagos por dos razones: la burbuja de deuda es ya impagable, y además no para de crecer —22.426 millones en el 1T2017—, mientras que la riqueza oficial (PIB) creció en 8.900 millones, ¡2,5 euros de deuda por uno de crecimiento!, ¡es de locos! ¿Cuándo?, cuando el BCE finalice la QE y empiecen a subir los tipos de interés o cuando los mercados sean conscientes de la realidad.

 ¿Cuales serán las consecuencias? Miren Grecia, las pensiones serán brutalmente recortadas —ya se está barajando la hipótesis de eliminar las pagas extra—; subirán la carga fiscal sobre la clase trabajadora y la clase media; los salarios públicos y privados se reducirán. No van a acabar con el despilfarro ni los cientos de miles de enchufados públicos.

 Como dice Rajoy, “eso no se toca”, a pesar de que acabando con las duplicidades en AAPP, cerrando las más de 2.000 empresas públicas inútiles y terminando con los asesores que no asesoran, los coches oficiales y otras prebendas escandalosas inexistentes en Occidente, el ahorro sería de 50.000 millones de euros, lo que solucionaría todos nuestros problemas."                (Roberto Centeno, El Confidencial, 22/05/17)

La liberalización a ultranza del mercado de alquiler de viviendas está causando estragos entre las rentas más bajas

"No corren tiempos propicios para defender la intervención pública en cualquier mercado o actividad. Las soflamas sobre las bondades de la liberalización de mercados y/o la mínima invasión del terreno por parte de la Administración han calado, incluso, en la moribunda socialdemocracia que reprocha a los que defendemos este tipo de intervención, como radicales o inútiles (Susana Díaz, sic).

 Esta dejadez de funciones se está notando, especialmente, en el mercado de la vivienda en alquiler, con procesos inflacionistas que están alcanzando tintes dramáticos en algunos lugares, como pueden ser las grandes capitales, o zonas concretas como Ibiza.

 Estos procesos coinciden en el tiempo y en el espacio con una eclosión de nuevos fenómenos, como los apartamentos turísticos, esa mal llamada economía colaborativa que lo que pretende es maximizar los ingresos para quien tiene una vivienda, inflando los precios y provocando la expulsión de las personas de menor renta de barrios enteros.

 Esta aparente contradicción, un incremento significativo de la vivienda para alquilar y la subida exponencial de precios, no casa con los supuestos teóricos que nos enseñaron en primero de carrera en Economía. Esto es sencillo de entender. 

Cuando no hay ninguna intervención pública, y las leyes sucesivas en materia de alquiler de vivienda favorecen a los propietarios, cuando no ha política pública de vivienda en alquiler, ni control de rentas, como en algunos lugares de Alemania, la inflación de precios se multiplica, para regocijo de empresas y portales inmobiliarias, cuyos objetivos es satisfacer vivienda a las rentas medias y altas. 

Mientras esto ocurre, las rentas más bajas, pero también las medianas, son expulsadas del mercado, ante la imposibilidad de poder pagar las rentas de alquiler desaforadas, que permite alquilar zulos de 15m2 por más de 1.000€ al mes.  (...)

Esta realidad, de la que no hay estadísticas fiables porque es preferible para todos los actores que este mercado siga siendo opaco y en dinero negro, ya está afectando a grandes barrios en Madrid y Barcelona, pero que, de momento, no ha inmutado al Gobierno a la hora de regular el mercado de alquiler. 

La realidad es que hasta antes de la crisis, el mercado de alquiler era un reducto de pobres de solemnidad o militantes irredentos, como es mi caso. La norma sobre arrendamientos urbanos anterior a la reforma actual, era una de las más equilibradas entre arrendadores y arrendatarios, como se puede ver en un estudio que yo mismo realicé para la Fundación Alternativas.  

Con la reforma reciente, la discrecionalidad de los propietarios para elevar la renta y cambiar las condiciones del alquiler de la vivienda ha aumentado, lo que sin duda va a perjudicar a los eslabones más débiles. Sin embargo, para propietarios individuales y grandes portales, esta es la mejor situación el alquiler rentable queda únicamente para rentas más altas que, supuestamente, causan menos problemas de impagos.

A todo esto, hay que unir, el fenómeno de Airbnb, plataformas que, supuestamente, tratan de poner en relación a oferentes y demandantes de alojamiento, sin apenas control de la administración, fomentando que muchos vecinos tengan que abandonar su cada ante la espiral de precios, pero también las molestias que generan estas masas de turistas que no escatiman a la hora de provocar incidentes y daños colaterales a la convivencia. 

La gran pregunta es cómo hemos llegado hasta aquí. Lo primero que se observa es que en España ningún partido político cree de verdad en que la vivienda es un bien de uso y no de inversión, por lo que hay que despojar de todo incentivo a la especulación con dicho bien.

 Los sucesivos intentos de llevar a la práctica políticas de alquiler como las de nuestro entorno han sido frenados por el lobby inmobiliario y constructor que veía cómo se apagada la gallina de los huevos de oro, que consistía en retener el suelo para generar ingentes plusvalías cuando se vendían las viviendas. 

En este punto, la única política de vivienda que se ha llevado a cabo ha sido la de construir vivienda protegida para vender, curiosamente para que algunos espabilados lograsen alguna, del estilo de Ramón Espinar. 

Pero nada se ha hecho para llenar de vivienda social pública que contrapese la inflación de precios en el sector privado, a lo que se oponen frontalmente los grandes constructores o los portales inmobiliarios a su servicio. Esta ha sido tradicionalmente la política clásica en el Reino Unido, Alemania, Francia o Austria. Curiosamente en estos países apenas hay inflación de precios de activos inmobiliarios, y el acceso a la vivienda sí se considera un derecho real. 

Además, se han impuesto en algunos países el control de precios, de forma que las subidas indiscriminadas tienen que estar justificadas, porque ante todo prevalece el derecho a poder vivir en un hábitat signo de forma continuada. Allí el alquiler no es una solución de compromiso, como en España, sino que es una forma de vida, donde la obsesión por la propiedad, tan latina, no se ha extendido.

 Solo cabe, por tanto, iniciar con mucho retraso, lo que los principales países europeos hicieron hace mucho: crear un verdadero parque público de vivienda en alquiler, políticas de control de precios y limitar al máximo las viviendas turísticas dentro de las grandes ciudades. 

Solo así podrán acceder a una vivienda en alquiler de forma digna aquellos ciudadanos a los que los grandes agentes del mercado, y los políticos, incluidos los que se llaman de izquierda, desprecian sistemáticamente.

 Un ejemplo lo hemos vivido con las ventas masivas para hacer caja que hijo el PP con las viviendas sociales en Madrid. Aquellos vecinos más humildes y necesitados han sido desalojados, eso sí legalmente, de sus viviendas, frustrando un proyecto de vida en la mayoría de casos. (...)"                          (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 15/05/17)