17.3.17

Afirma usted que la complicidad negligente de notarios y auditores con la banca privada fué el lubricante ideal que propició que la “fiesta” continuara hasta el colapso de la burbuja? Sí, y los notarios dieron su beneplácito a todo tipo de cláusulas abusivas en lugar de velar por los intereses del cliente... y se forraron (10% de los gastos de formalización de la hipoteca) dando fe de contratos fraudulentos

"Cuestionario contestado por Alfredo Apilánez el 11 de marzo en el marco de la tercera sesión del “Proceso a la banca española".  (...)

1) ¿Podríamos elegir la fecha de 1992 como momento simbólico del inicio de la explosión del crecimiento de la deuda privada creada por la banca española y de la monumental burbuja inmobiliaria que colapsó estrepitosamente en 2007? 

Si, efectivamente, así es. 

2) ¿Cuáles son los elementos de los que parte para hacer esa afirmación? 

En realidad, el origen de la explosión de la deuda privada es global. Se enmarca dentro del proceso de financiarización que arranca en los años 70 al desarrollarse espectacularmente el sector financiero para sostener la menguante rentabilidad del capitalismo en tiempos de crisis adoptando las innovaciones creadas por los magos de Wall Street. (...)

En este contexto, un país recién desindustrializado,con una economía estancada, altamente dependiente del capital extranjero y adicto crónico al monocultivo del ladrillo era el candidato perfecto para servir de cobaya del experimento financiarizador.

 En el caso español, el año 92 es relevante por dos motivos. El inicio de la titulización hipotecaria con la Ley 19/1992 y la firma del Tratado de Maastricht. Desde un punto de vista legal, la titulización hipotecaria española tiene su origen en la Ley sobre Régimen de Sociedades y Fondos de Inversión Inmobiliaria y sobre Fondos de Titulización Hipotecaria. 

En el preámbulo de dicha ley, el legislador reconocía que contribuir a abaratar la financiación para la adquisición de vivienda y facilitar la “movilidad” en la concesión de préstamos eran los objetivos perseguidos al conferir un marco normativo específico a la titulización en España. 

En el Tratado de Maastricht se abre el proceso de creación de la unión monetaria propulsando la liberalización de los flujos financieros en la zona euro sin la restricción del tipo de cambio que posibilitará la financiación masiva de la burbuja inmobiliaria española por parte de la banca centroeuropea. 

3) Ciertamente, a partir de esa fecha, los datos sobre endeudamiento privado no financiero (de hogares y empresas) y financiero (de la banca española con la extranjera) en España se disparan exponencialmente al tiempo que la actividad prestamista se enfoca principalmente hacia el sector inmobiliario. ¿Podría explicar los motivos por los que afirma que la titulización propulsó la voraz concesión de hipotecas y precisar cuál fue la responsabilidad de la banca privada en la omisión de información pública que le permitió aparecer como acreedor de hipotecas de las que no era titular mientras inflaba la cartera? 

La clave reside en la expresión coloquial en el sector financiero acerca de la titulización: “hacer hueco” en el balance. Titulizar permitía vender hipotecas como churros transmitiendo el riesgo a los inversores y despreocupándose totalmente de la solvencia del deudor. (...)

En este contexto, un país recién desindustrializado,con una economía estancada, altamente dependiente del capital extranjero y adicto crónico al monocultivo del ladrillo era el candidato perfecto para servir de cobaya del experimento financiarizador. En el caso español, el año 92 es relevante por dos motivos.

 El inicio de la titulización hipotecaria con la Ley 19/1992 y la firma del Tratado de Maastricht. Desde un punto de vista legal, la titulización hipotecaria española tiene su origen en la Ley sobre Régimen de Sociedades y Fondos de Inversión Inmobiliaria y sobre Fondos de Titulización Hipotecaria.

 En el preámbulo de dicha ley, el legislador reconocía que contribuir a abaratar la financiación para la adquisición de vivienda y facilitar la “movilidad” en la concesión de préstamos eran los objetivos perseguidos al conferir un marco normativo específico a la titulización en España.


En el Tratado de Maastricht se abre el proceso de creación de la unión monetaria propulsando la liberalización de los flujos financieros en la zona euro sin la restricción del tipo de cambio que posibilitará la financiación masiva de la burbuja inmobiliaria española por parte de la banca centroeuropea. 

3) Ciertamente, a partir de esa fecha, los datos sobre endeudamiento privado no financiero (de hogares y empresas) y financiero (de la banca española con la extranjera) en España se disparan exponencialmente al tiempo que la actividad prestamista se enfoca principalmente hacia el sector inmobiliario. ¿Podría explicar los motivos por los que afirma que la titulización propulsó la voraz concesión de hipotecas y precisar cuál fue la responsabilidad de la banca privada en la omisión de información pública que le permitió aparecer como acreedor de hipotecas de las que no era titular mientras inflaba la cartera? 

La clave reside en la expresión coloquial en el sector financiero acerca de la titulización: “hacer hueco” en el balance. Titulizar permitía vender hipotecas como churros transmitiendo el riesgo a los inversores y despreocupándose totalmente de la solvencia del deudor.  (...)

4) La entrada en el euro propulsó el endeudamiento del sistema financiero español gracias a la financiación a espuertas recibida de los bancos de los países con excesode ahorro (alemanes y franceses). ¿Cree usted que esa deuda contraída con la banca centroeuropea fue causa principal del “sobrecalentamiento” del sistema financiero español y que el principal objetivo del colosal rescate posterior sufragado con fondos públicos fue “liquidar” esos pagos? 

Desde luego. Se trata del perverso cepo en el que los llamados PIGS (Portugal, Irlanda, España y Grecia) hemos quedado atrapados con el otrora milagroso euro. Los grandes bancos de las economías del Centro –principalmente Alemania con su enorme supéravit comercial-financiaron masivamente la burbuja inmobiliaria española. 

La existencia de una moneda única, el euro, alentó este flujo, dado que ya no existía el peligro de una devaluación que agravara el riesgo de impago en caso de crisis en algún país de la periferia. Esto originó una enorme burbuja del crédito privado, principalmente en el sector inmobiliario (recordemos que en la “piel de toro” se construía más que en Alemania, Italia y Francia juntas) aunque también en el consumo. Según el último informe del Banco Internacional de Pagos, la banca española debe todavía más de un billón de dólares a la banca extranjera. 

Cuando se produjo el colapso del sistema financiero internacional, la prioridad de la gran banca europea –aliada con el BCE- era evitar las consecuencias sistémicas de un impago generalizado causado por la quiebra de las cajas y bancos españoles. 

El famoso rescate de 2012 a cuenta de la ciudadanía –“apertura de una línea de crédito” según don Mariano- y toda la política monetaria del BCE vinieron al salvamento de la banca europea y estadounidense atiborrada de paquetes de deuda hipotecaria tóxica incobrable de los bancos y cajas patrios. 

5) Afirma usted que los poderes públicos, usando su potestad legislativa de forma torticera, practicaron la connivencia más flagrante con los abusos y latrocinios cometidos por los prebostes de la gran banca privada. ¿Podría precisar esta acusación? 

Desgraciadamente, los poderes públicos fueron meros comparsas que bailaban al son de la banca y del bloque del ladrillo. Habría que destacar la vista gorda cuando no complicidad absoluta del Banco de España y la CNMV supuestamente “independientes” en la dejación dolosa de su función de control y supervisión del sistema financiero hasta que le estalló la bomba de relojería en las narices. (...)

Las instituciones soberanas pusieron el BOE al servicio del bloque del ladrillo a través de todo tipo de reformas legislativas –ley Boyer, ley del suelo, la citada desregulación de la titulización y todo tipo de facilidades y deducciones fiscales a favor de la compra en detrimento del alquiler-. 

Por no mencionar la casi desconocida pero neurálgica complicidad en la renuncia a la soberanía monetaria (Maastricht) al dejar la financiación de la deuda pública en manos de la banca privada. Todo ello para favorecer al que Zapatero calificaba de “sistema financiero más sólido de la comunidad internacional”. 

6) Conceder crédito a los promotores a nivel estratosférico significa proporcionar la materia prima de la especulación con el suelo que fue la base -junto con el crédito a espuertas de la banca privada- de la colosal burbuja inmobiliaria. ¿Cree que hubo connivencia por parte del gobierno? 

Desde luego. Como hemos dicho, la incestuosa relación entre grandes inmobiliarias, cajas de ahorros y ayuntamientos alcanza el nivel legislativo. La Ley del suelo de 1998 tuvo como uno de sus principales objetivos el aumento de suelo urbanizable –barra libre para las recalificaciones y la vorágine constructora que desembocó en la súper burbuja inmobiliaria-, en el razonamiento supuestamente liberalizador y profético de que si se ponía en el mercado más suelo de tal naturaleza, descendería el precio del suelo y, en consecuencia, de la vivienda. 

Con dicha Ley se daba un importante cambio de rumbo en la clasificación de suelo, por cuanto hasta ese momento se entendía que el suelo no urbanizable era el mayoritario por su carácter residual. Sin embargo, con la Ley de 1998, todo el suelo que no ostentara el carácter de urbano, ni debiera estar protegido y preservado como no urbanizable, pasaría a ser urbanizable con el consiguiente aumento descomunal del festín especulativo. 

Asimismo, las administraciones hicieron uso de las semipúblicas Cajas de ahorros como propulsoras de todo el proceso especulativo –en gran parte basado en la masiva y corrupta financiación de promociones urbanísticas faraónicas que acabaron resultando ruinosas- jugando un papel esencial en el crédito a los promotores hasta llevarlas a la ruina ante el derrumbe del castillo de naipes.

 Eran el núcleo de la podredumbre del monocultivo ladrillil al servir de nexo financiero entre promotores y constructoras por un lado y las venales administraciones públicas por otro. Tenemos como símbolo destacado de esta connivencia incestuosa –para no incidir más en un tema archiconocido- el caso Bankia como símbolo del destrozo. 

7) Afirma usted que la complicidad negligente entre los supuestos vigilantes del cumplimiento de la legalidad -notarios, auditores- con la banca privada y la intervención fraudulenta de las calificadoras de riesgo inflando las calificaciones de las entidades y sus emisiones de títulos de deuda para optimizar su salida al mercado fueron el lubricante ideal que propició que la “fiesta” continuara sin molestas interrupciones ni señales de alarma hasta el colapso. ¿Podría precisar algo más su afirmación? 

La relación entre la banca y los supuestos vigilantes del sector encargados del cumplimiento de la normativa es un caso flagrante de conflicto de intereses y una pantomima descarada. El descontrol en la asunción de riesgos y la manipulación de las cuentas por parte de las entidades financieras, que financiaban hasta el 100% de la vivienda (muy por encima del 80% establecido legalmente como tope) -incluyendo el coche, el reloj y lo que hiciera falta y partiendo de tasaciones temerarias –fue perpetrado con la complicidad total de auditores y calificadoras de riesgos. (...)

Los notarios dieron su beneplácito a todo tipo de cláusulas abusivas: productos complejos como las cláusulas suelo, comisiones sangrantes, etc. ocultas en la intrincada letra pequeña y omitieron su obligación de asegurarse del entendimiento del contrato por parte del deudor e informarle de las cargas y responsabilidades asumidas.

 En lugar de velar por los intereses del cliente , al comprobar la legalidad del contrato o explicar las cláusulas que se firman, entre otras labores, se forraron (10% de los gastos de formalización de la hipoteca) dando fe de contratos fraudulentos. 

¿Y qué decir de los “vigilantes del mercado”: las calificadoras de riesgos? Un dato bastará también para mostrar su papel de pirómanos de la explosión crediticia. En el caso concreto de la titulización española, el 87% de los valores emitidos entre 1993 y 2007 obtuvieron la máxima calificación crediticia (la famosa AAA) en el momento de su creación, un porcentaje que destaca si se compara con el de otros mercados desarrollados. 

8) Para ir concluyendo con este punto ¿Podría decirnos qué otras prácticas predatorias integraron el saqueo perpetrado en el “esquema ponzi” de los años de vino y rosas?

Es imposible consignarlas todas aquí. La banca recurrió a todo tipo de prácticas comerciales predatorias: manejaban a su antojo los índices de referencia –ahí están los fraudes en el Libor y Euríbor, con márgenes a todas luces abusivos- incluían la abusiva cláusula del vencimiento anticipado que autoriza al banco a ejecutar la hipoteca y el desahucio en subasta notarial si se produce el impago de dos o tres cuotas –incluso no siendo ya el acreedor legítimo por haber empaquetado y titulizado el préstamo-, cobraban comisiones leoninas (más que en cualquier otro lugar de Europa) por cualquier cosa, imponían la obligación de contratar seguros de vida con la aseguradora del banco al contratar la hipoteca y un infinito listado de malas prácticas que han recopilado las asociaciones de usuarios.  (...)"              (Alfredo Apilánez , Rebelión, 16/03/17)